La ciencia del agua fría: todo lo que puede hacer por tu bienestar

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by María Robert
Combatir el estrés, acelerar el metabolismo y fortalecer el sistema inmunológico son algunas de las propiedades de este tipo de hidroterapia
 

¿Qué estarías dispuesto/a a hacer para combatir el estrés y fortalecer tu sistema inmunológico? Hay algo que te aporta todos esos beneficios en menos de un minuto. Eso sí, necesitarás cargarte de valor. Sumergirse en agua fría (alrededor de 15 grados) tiene numerosas propiedades para la salud.

De hecho, se conoce como hidroterapia fría y es una práctica que existe desde hace un par de milenios. Actualmente lo más habitual es someterse a baños de hielo, duchas diarias para recargar la energía, baños al aire libre y sesiones de terapia de inmersión en agua fría.

¿Cuáles son los beneficios?

La terapia con agua fría puede, por un lado, mejorar la circulación, favorecer el sueño reparador, aumentar los niveles de energía y reducir la inflamación en el cuerpo.

Aunque, si bien la evidencia respalda esos beneficios, no se han realizado muchas investigaciones al respecto. Sin embargo, la terapia con agua fría tiene algunos beneficios comprobados por la ciencia.

Reduce dolor muscular

Los estudios indican que los deportistas que se sumergen en agua fría durante períodos cortos después del ejercicio evitan el dolor muscular intenso. Por ejemplo, en 2011 una investigación determinó que los ciclistas que completaron sesiones de entrenamiento intenso habían disminuido el dolor después de sumergirse en agua fría durante 10 minutos. Otro de 2016 con 20 atletas llegó a la misma conclusión.

Esto se debe, según los médicos, a que los vasos sanguíneos se contraen con las bajas temperaturas del agua, lo que reduce el flujo de sangre al área, ayudando a reducir la hinchazón y la inflamación.

Aliviar los síntomas de la depresión

Es preciso tener en cuenta en este punto que bajo ningún concepto un trastorno de salud mental se cura de esta forma. Pero ciertos estudios de casos sugieren que la natación en aguas abiertas frías ha ayudado a aliviar los síntomas de depresión y ansiedad en algunas personas.

Por otro lado, existe evidencia de que la terapia con agua fría puede estimular el sistema inmunológico. Con lo cual, esto mejoraría la capacidad del cuerpo para combatir enfermedades. En un estudio holandés, por ejemplo, los investigadores probaron si las personas podían influir voluntariamente en su propia respuesta inmunológica mediante la práctica de técnicas de meditación, respiración profunda e inmersión en agua fría. Los resultados fueron positivos. Cuando los participantes del estudio estuvieron expuestos a una infección bacteriana, el grupo que utilizó estas técnicas tuvo menos síntomas. Sus cuerpos produjeron más químicos antiinflamatorios y menos citocinas proinflamatorias en respuesta a la infección.

¿Puede la inmersión en agua fría ayudar con la pérdida de peso?

Asimismo, según los expertos, los efectos de la exposición al frío pueden aumentar la capacidad del cuerpo para quemar calorías. Pero, ¿hay algo de verdad en esta afirmación?

Aunque se necesita más investigación para determinar si la hidroterapia fría puede ayudar con la pérdida de peso, algunos estudios han demostrado que puede acelerar la tasa metabólica, es decir, la velocidad a la que el cuerpo usa energía y quema calorías.

¿Significa esto que bajarás más peso si tomas baños o duchas frías? La ciencia no llega tan lejos.