Con el calor llegan... ¡los insectos! Descubre cómo evitarlos

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Las lesiones que puede provocar un insecto son picaduras (cuando inyecta un veneno en la persona a través de su aguijón) o mordeduras (con las que extrae unas gotas de sangre) y ¡primavera y verano son las estaciones de mayor prevalencia!
 

Cuando nos pican o muerden suelen aparecer síntomas como enrojecimiento, hinchazón y picor más o menos importantes y duraderos, pero en algunos casos aparecen reacciones alérgicas que pueden llegar a ser importantes y motivo de derivación a un centro de urgencias.

Tipos de picaduras

De mosquito...

Las picaduras de mosquito las producen las hembras, y son las más comunes que podemos encontrar. Los mosquitos pican en áreas expuestas. Lo suelen hacer en una sola zona y de forma dispersa, siendo picaduras que causan picor e inflamación autolimitada en horas o días. Debe tenerse en cuenta en ciertos lugares la adquisición de infecciones tales como leishmaniasis, malaria, fiebre amarilla o dengue por la picadura de mosquitos.

De avispa y abeja...

Las picaduras de avispa y abeja se caracterizan por producir un dolor agudo cuando ocurren. El área entorno a la picadura suele presen tar gran enrojecimiento. Son delicadas, debido al gran número de personas alérgicas al veneno, constituyendo una urgencia médica. La avispa puede utilizar su aguijón repetidamente mientras que la abeja deja su aguijón y el saco venenoso adherido a la piel, lo que provoca su muerte.

De pulgas y chinches...

Las picaduras de las pulgas y las chinches son muy similares. En la actualidad son frecuentes las picaduras de pulgas por animales domésticos o en excursiones, dando lugar a una erupción muy florida llamada urticaria papulosa. Las chinches pican de noche, suelen picar en fila, realizan dos o tres marcas y continúan avanzando para seguir succionando sangre. Son picaduras pequeñas parecidas a las de un mosquito, que enrojecen con mucha facilidad y causan gran comezón.

Repelentes
Durante los meses estivales, un tema que preocupa a los padres es tratar de evitar la picadura de los insectos, y para ello existen varios tipos de repelentes disponibles en las oficinas de farmacia
que tratan de evitarlas.
- Repelentes químicos. La N,N-Dietil-meta-toluamida, conocida como DEET, es el ingrediente más habitual de estos repelentes de insectos. En particular se utiliza contra las picaduras de garrapatas y mosquitos.

Los mosquitos detectan directamente la DEET y evitan la zona de la que emana este compuesto. Algunas investigaciones recientes indican que DEET podría ser neurotóxico, pero no se han hecho estudios en niños, por lo que, la Academia Americana de Pediatría aconseja que estos productos no se apliquen a menores de dos años ni a concentraciones superiores al 10%. Por la gran absorción
cutánea que presentan, no deben aplicarse sobre piel erosionada.

En el mercado se comercializan también otros principios, como el ácido 1-piperidincarboxí lico o el 2-(2-hidroxietil)-1-metilpropilé ster, también llamado Bayrepel. La efectividad de Bayrepel es comparable a la de DEET, tiene excelentes propiedades cosméticas y pocos efectos tóxicos. Es bien tolerado por la piel y sólo se absorbe en mínimo grado, pero tampoco debe aplicarse a niños menores de dos años.


-Repelentes naturales (derivados de plantas). El aceite de citronela más usado es el obtenido de la planta Cymbopogon nardus. Tiene un olor agradable y es poco tóxico. Es un repelente efectivo, pero
el tiempo de protección, unas dos horas, es menor que la DEET y el Bayrepel. El aceite de eucaliptus es un repelente de insectos muy potente, efi caz y con olor agradable. Proporciona una protección
activa durante 6 horas.


- Mosquiteras. Son un medio excelente de protección personal mientras se está durmiendo. Existen mosquiteras para hamacas, así como para cunas y camas pequeñas. Se deben meter por debajo
del colchón, asegurándose antes de que no estén rasgadas y que no haya mosquitos en el interior. Deben ser resistentes y los orificios deben tener un tamaño inferior a 1´5 mm. Se pueden utilizar con o
sin insecticida, considerándose mucho más efectivas las tratadas con estas sustancias, que también se encuentran disponibles en el mercado. No obstante, se ha observado un claro incremento en las
resistencias a piretroides, el insecticida más común.


- Espirales contra mosquitos. Normalmente con un piretroide sintético como principio activo, son el ejemplo más conocido de vaporizador insecticida. Un producto más sofi sticado, que requiere electricidad, son los difusores de insecticidas, que se colocan sobre una rejilla que, al calentarse con electricidad, hace que el insecticida se vaya evaporando. También están disponibles vaporizadores que funcionan con una batería. Estos dispositivos se pueden utilizar también durante el
día en caso necesario.