3 trastornos mentales presentes en la pandemia covid

Responsive image

by Carmen Reija. farmacéutica y divulgadora sanitaria
La pandemia covid está aumentando la percepción de miedo, estrés y preocupación que, a pesar de que son respuestas normales ante la situación de cambio, crisis e incertidumbre que vivimos, pueden convertirse en patológicas. El trastorno obsesivo compulsivo (TOC), los ataques de pánico y la hipocondría se manifiestan con fuerza en toda la población.
 

Todo lo que hemos vivido debido a la pandemia covid ha pasado factura tanto sobre la salud física como la mental. Se combina el miedo a contraer el virus con el enorme impacto que los cambios en nuestra vida cotidiana generan las medidas para contener y frenar la propagación del peligroso virus.

Nos ha cambiado la vida. A todos. En todas las edades. Nuestras relaciones sociales se han visto reducidas y la soledad genera alteraciones emocionales que afectan a la salud. También ha cambiado el trabajo o ha desaparecido. Todo ello influye en nuestras emociones.

Es fundamental aumentar el bienestar físico y mental de la población general y de las personas que necesitan un apoyo adicional durante estos momentos. A nivel físico, hemos encontrado un nuevo aliciente en las vacunas, que se han convertido en una esperanza global.

En relación a la epidemia de las enfermedades mentales, es destacable señalar que en España afecta a un elevado porcentaje de la población, lo que supone un importante incremento respecto a la situación previa a la aparición del virus.

Los expertos señalan que, quienes padecían alguna patología mental han empeorado y que han aparecido un elevado número de nuevos enfermos, que sufren un importante malestar emocional.

Los tres problemas psíquicos que más se están diagnosticando en este momento son: la hipocondría, los ataques de pánico y el trastorno obsesivo compulsivo (TOC). También se señala la aparición de trastorno de estrés postraumático en numerosos sanitarios, así como en pacientes que han padecido la infección covid y sus allegados. No han desaparecido otros como la depresión, la fobia o la ansiedad, pero los datos indican que su incremento no ha sido tan exponencial como el de los anteriores.

Resulta imprescindible atender a esta problemática. Los pacientes padecen numerosos síntomas que les incapacitan para llevar una "vida normal" y su bienestar se ha reducido enormemente.

El primer paso sería realizar un diagnóstico correcto para poder administrar el tratamiento adecuado. Suelen combinarse la terapia psicológica con el tratamiento farmacológico adecuado (ansiolíticos y antidepresivos han multiplicado su consumo), aunque no siempre se emplean los dos tratamientos a la vez.

A nivel psicológico, también debe aplicarse la terapia adecuada a la patología. No es lo mismo tratar una hipocondría que un trastorno de estrés postraumático, por lo que la correcta evaluación psicológica del paciente se convierte en un pilar básico del tratamiento.

Son numerosos los pacientes en los que se complica la situación porque padecen dos o más trastornos de manera concomitante. Para ellos también existe solución, pues las técnicas psicológicas pueden adaptarse a esas alteraciones.

Acude a tu médico y consulta la situación que estás viviendo. Aunque sea a través del teléfono y esa no sea la actuación que tú deseas, será capaz de orientarte y ofrecerte una opción correcta.