5 síntomas de tosferina

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by Carmen Reija. Farmacéutica y divulgadora sanitaria
La tosferina es una enfermedad bacteriana muy contagiosa que solo padecen los seres humanos. Se transmite de una persona a otra. En China, se llama “la tos de los 100 días”, porque los accesos duran mucho tiempo. Entre uno y otro el paciente parece estar bastante bien. Consulta al médico.
 

La tosferina es una enfermedad causada por la bacteria Bordetella pertussis. La bacteria se adhiere a los cilios que recubren la mucosa de las vías respiratorias superiores y libera toxinas que dañan los cilios y provocan la inflamación de las vías respiratorias.

La tosferina se contagia fácilmente por transmisión directa de una persona a otra. Quienes padecen tosferina contagian a los demás al toser, al estornudar o al pasar largo tiempo en contacto cercano con otros compartiendo el mismo espacio. Muchos bebés son contagiados por sus padres, hermanos mayores o cuidadores que, en muchos casos, no saben que la padecen y contagian.

El período de contagio es amplio, especialmente potente a las dos semanas del inicio de la tos. El tratamiento antibiótico puede reducir el periodo durante el cual la persona que padece tosferina es contagiosa.

La gravedad de la tosferina es similar a todas las edades. Bebés, niños, adolescentes y adultos, pueden pasarlo mal con la infección. En general, es más leve en los adolescentes y los adultos, especialmente en los vacunados.

Es más peligrosa en los bebés, especialmente en los menores de 1 año, pues pueden precisar atención médica hospitalaria por las posibles complicaciones que acarrea. Para reconocerla, es importante pensar en que no es preciso que aparezca tos, pero si es frecuente que sufran apnea y que la piel adquiera un tono azulado.

En general, los síntomas se presentan dentro de los 5 a 10 días tras la exposición a la enfermedad. En ocasiones, pueden pasar hasta 3 semanas antes de que aparezcan. Suele comenzar con síntomas similares a los del resfriado, con tos leve o fiebre. Los bebés pueden presentar muy poca tos o ninguna y apnea, es decir, una pausa en su patrón de respiración.

Los primeros síntomas de la tosferina pueden durar de 1 a 2 semanas y suelen incluir mocos, fiebre baja, tos leve ocasional y apnea en los más pequeños. En estas primeras etapas, la tosferina parece un resfriado común por lo que su diagnóstico suele retrasarse hasta la aparición de síntomas más graves.

En etapas más avanzadas, tras una o dos semanas, la tosferina evoluciona y aparecen sus síntomas característicos:

1-Accesos de tos que pueden producirse durante muchas semanas, con más frecuencia durante la noche y que aumentan en intensidad y frecuencia a medida que la enfermedad evoluciona.

2-Entre un acceso y otro el paciente parece estar bastante bien.

3-Agotamiento tras los accesos de tos.

4-Vómitos durante o después de los accesos de tos.

5-Paroxismos de tos rápida, violenta y frecuente, seguidos de un sonido de respiración forzada y de alta frecuencia.

El mejor sistema de prevención es la vacuna. Los vacunados que se contagien, presentarán un cuadro de infección menos grave, de manera general. La tos dura menos días, los accesos de tos, el sonido y los vómitos tras los accesos son menos frecuentes y el número de niños que sufren apnea, cianosis y vómitos es menor.