¿Cómo tratar a personas con discapacidad?

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by Estefanía Grijota
¿Qué significa vivir con una discapacidad? ¿Qué podemos aprender de las personas con discapacidad? ¿Cuál es el papel de los psicólogos en la aceptación y gestión de la discapacidad (para el sujeto, para las familias, para el entorno y en la sociedad en general)?
 

Con motivo del Día Internacional de las Personas con Discapacidad (3 de diciembre), hablamos con la psicóloga Regina Insa de Mundopsicologos, quien nos explica cómo tratar correctamente a las personas con discapacidad, eligiendo con cuidado palabras y manera de actuar.

Lograr la inclusión social es responsabilidad de todos, y es posible solo interpretando las diferencias como parte de la riqueza de la vida.

¿Qué significa vivir con una discapacidad?

La ONU define a las personas con discapacidad a aquellas que tengan deficiencias físicas, mentales, intelectuales o sensoriales (como de audición o visión) a largo plazo que, al interactuar con diversas barreras, puedan impedir su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con los demás. Hay diferentes tipos de discapacidad en función del tipo de problema en que se presentan las dificultades:

Discapacidad Física: Limitación generada por la problemática vinculada a las capacidades físicas o motoras. Por ejemplo, tetraplejia, parálisis cerebral.

Discapacidad Sensorial: limitación generada en alguno de los órganos sensoriales que dificultan la percepción. Por ejemplo, discapacidad visual, discapacidad auditiva.

Discapacidad Intelectual: Supone la limitación en el funcionamiento intelectual que dificulta el desarrollo de habilidades cognitivas, comportamentales y de adaptación. Por ejemplo, síndrome de down, autismo.

Discapacidad Psíquica: Se producen alteraciones conductuales derivadas generalmente de algún trastorno mental. La discapacidad derivada de la esquizofrenia es un ejemplo.

Discapacidad Visceral. Las limitaciones proceden de la deficiencia en alguno de los órganos internos, como, por ejemplo, la diabetes.
Discapacidad múltiple. Se deriva de una combinación de limitaciones derivadas de más de una deficiencia.

Por lo general, las personas con algún tipo de discapacidad requieren de más tiempo y más dedicación en las actividades más básicas de cada día y en la superación de las innumerables barreras que encuentran en el acceso a servicios básicos para la ciudadanía, como el acceso a la educación, al trabajo, a los servicios de salud, y para participar en la cultura, el ocio y en cualquier actividad. Para convivir con una discapacidad la persona y su entorno ha de tomar consciencia clara de las necesidades específicas que tiene tanto para el cuidado de su salud como para garantizar su autonomía y una vida digna. En función del tipo de discapacidad, surgen necesidades constantes de asistencia sanitaria, como chequeos médicos, intervenciones quirúrgicas, rehabilitación, tratamientos médicos específicos, etc. lo que suponen una dedicación en tiempo y recursos que afectan a la cotidianeidad de la persona y su entorno.

Para que la persona con discapacidad pueda gozar de una vida lo más autónoma posible, la sociedad ha de trabajar en la reducción de las barreras físicas y comunicativas, en la facilitación del acceso al mundo laboral para la autogestión económica lo más autónoma posible del entorno cercano, así como su bienestar emocional y psicológico», declara la psicóloga Regina Insa.

¿Cómo tratar correctamente a las personas con discapacidad?

"La primera respuesta que nos puede llegar es: tratar a una persona con discapacidad como si no la tuviera. Y eso, ¿cómo se hace? En función del tipo de discapacidad, la propia persona y su entorno pueden recibir pautas por expertos profesionales sobre la realidad de la discapacidad y sus necesidades y también sobre sus inquietudes y temores. Si seguimos nuestra intuición o el saber popular, casi todos nosotros sabríamos cómo no tratarlos para mantener su intimidad y garantizar un trato respetuoso. Vamos a repasar algunas indicaciones para facilitar la relación con cualquier persona con capacidad:

1. Trabaja tu actitud. Tienes delante a una persona y como tal, has de tratarla con respeto y dignidad.
2. Actúa con naturalidad, evita darles un trato especial o paternalista, con exceso de atención. Céntrate en la persona, en sus fortalezas, habilidades, competencias y debilidades.
3. Una persona con discapacidad tiene autonomía. Muestra interés en ayudar aunque evita hacerlo sin consultarle antes. Respeta que no quiera tu ayuda o que prefiera estar en soledad o hacer las cosas a su manera.
4. Derriba mitos sobre la discapacidad. Socialmente existen mitos sobre las personas con discapacidad. Pregúntales con respeto cuál es su vivencia. Te aportará mucho su visión.
5. Evita sentimientos como la compasión o lástima
6. Hazle partícipe ya que pueden participar en muchas actividades que tú ni imaginas. Déjale decidir.
7. Sé pulcro con la terminología. Evita términos como diferente, especialito, sordito. Antepón siempre la palabra PERSONA. Términos como: minusválido, discapacitado o personas con habilidades diferentes, … ninguno de éstos es el correcto. El término adecuado, con el cual se busca eliminar prejuicios y conceptos estereotipados, es: Persona con Discapacidad. Si queremos referirnos al tipo de discapacidad, lo añadimos al final. Por ejemplo, evitaremos decir cieguecito y utilizaremos: persona con discapacidad visual.

¿Cómo actuar? Con respeto y normalidad. Y ante la duda, pregúntale» afirma Insa.

Qué podemos aprender de las personas con discapacidad

"Su capacidad de superación. Hacer frente constantemente a multitud de dificultades y barreras requiere de esfuerzo, paciencia y perseverancia, de una motivación constante Son capaces de fijarse metas que parecen inalcanzables. Su entusiasmo por la vida. Se enfrentan día a día a numerosas dificultades y aun así, ven la parte positiva de sus vivencias. Su capacidad de valorar las cosas realmente importantes de la vida. Dan valor a lo importante y disfrutan de las pequeñas cosas de la vida. Viven al día y se preocupan por lo importante. Que aceptan su debilidad y asumen la diferencia como algo positivo. Se centran en lo que tienen y lo potencian; evitan centrarse en lo que no tienen ya que no les sirve de nada», dice la psicóloga.

Cómo ha cambiado la percepción de la discapacidad y la inclusión a nivel social.
"No es hasta mediados del siglo XX en que surgen las primeras asociaciones que defienden los derechos de las personas con discapacidad. El estado asume un trato asistencial y paternalista que hacia final del siglo se va transformando en un enfoque más inclusivo hacia la discapacidad, reconociendo que la persona con discapacidad cuenta con habilidades, competencias, recursos y potencialidades como cualquier ciudadano y que, con el debido apoyo, puede gozar de una vida en sociedad plena y con la máxima autonomía que su discapacidad le permita.

Es en el año 2001 cuando la OMS define la discapacidad como un fenómeno complejo que no contempla al individuo de forma aislada, sino en su interacción con la sociedad en la que vive. Esta definición reconoce, por primera vez, el contexto social como factor determinante en la discapacidad de una persona. Actualmente, con la Ley General de Derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social el gobierno facilita la inclusión social regulando la eliminación o reducción de barreras físicas y comunicativas y facilitando la adaptación de la persona con discapacidad a la vida en sociedad de manera digna y autónoma. Aunque sigue habiendo tabúes e información incorrecta sobre qué es la discapacidad y cómo tratarla en el día a día. Aún existe un halo de sobreprotección por parte del gobierno (políticas pasivas de empleo) que generan dependencia», explica Regina Insa.

Foto principal: Unsplush