Las consecuencias de no calentar al hacer deporte: lesiones musculares

Responsive image

by Mirian Díaz
Estas son las consecuencias que puede acarrear no hacer un calentamiento previo al practicar cualquier tipo de deporte
 

Antes de iniciar o finalizar cualquier deporte que se precie es recomendable hacer un calentamiento de músculos previo con el fin de evitar lesiones. Se trata de una actividad sencilla con la que conseguirás mucho, pues harás que los ligamentos, tendones y músculos empiecen a calentarse antes de realizar práctica deportiva con el fin de ganar elasticidad.

Incluso si tu actividad diaria sólo consiste en caminar, es necesario calentar pies y tobillos para prevenir. Ten en cuenta que el pie que lleva un tiempo en reposo, que en ese momento está frío o que incluso está asociado a una patología estructural como un pie vago, tiene más posibilidades de sufrir una lesión. De ese modo, si ese pie lo hemos calentado antes, un mal movimiento puede compensarse con la elasticidad que ya le hemos proporcionado.

Lesiones que pueden producirse por falta de calentamiento

En el pie tenemos muchos tendones, músculos y ligamentos diferentes, y si no llevamos a cabo un calentamiento efectivo, es posible que aparezcan diferentes lesiones, que vamos a describirte a continuación:

  • Calambres. Se trata de contracciones musculares que se acortan repentinamente, dando lugar a un dolor agudo que aparece de repente y sin avisar. Tras estar un tiempo en reposo, el dolor se va calmando hasta que desaparece por completo.
  • Contracturas. En este caso, los músculos se contraen súbitamente y se quedan tal que así, algo que limita el movimiento y causa dolor. Las contracturas aparecen normalmente como consecuencia de un cansancio muscular, más aún si no hemos llevado a cabo un buen calentamiento al terminar nuestra sesión deportiva.
  • Torceduras de tobillo. Si no calentamos previamente puede suceder que coloquemos mal el pie o que pisemos imprudentemente un bordillo o una deformidad en el terreno. Esto puede conducir a una torsión exagerada de la articulación, dando lugar a la temida torcedura, que da paso a un dolor intenso y a la inflamación del tobillo. Incluso pueden aparecer otras lesiones musculares derivadas de ella, como esguinces o roturas fibrilares.
  • Esguinces. Está ligada a la situación anterior en cuanto a que puede presentarse tras un mal movimiento del pie, algo que puede forzar uno o varios ligamentos, dando lugar a una fisura de menor o mayor grado.
  • Fascitis. La fascitis tiene lugar cuando la fascia plantar (tejido elástico que envuelve la planta del pie) es incapaz de absorber la energía provocada por una mala pisada o un mal movimiento y no vuelve a su posición inicial al levantar el pie. El resultado es dolor en la planta del pie, lo que puede durar varios días.
  • Hiperextensión o distensión. Como ya hemos mencionado, el calentamiento es fundamental porque los músculos cuando están fríos pierden elasticidad. La distensión aparece cuando se supera el límite de elasticidad del ligamento o músculo al realizar un movimiento inadecuado. Esta lesión causa dolor que continúa latente en el tiempo y conlleva un descanso mínimo de reposo.
  • Rotura muscular o fibrilar. La hiperextensión debida a la falta de calentamiento puede acarrear el desgarro de algunas fibras musculares. Este tipo de lesión hace que tengamos que parar de hacer deporte durante algún tiempo, algo que dependerá del número de fibras afectadas.