¿Es bueno hacer deporte con frío? ¿Cómo podemos evitar las molestias?

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by Mirian Díaz
¿Te da mucha pereza hacer deporte en invierno al aire libre? Desde aquí te mostramos cómo realizarlo para hacerlo cómodamente y sin sentir penurias
 

Los deportistas de élite están acostumbrados a llevar a cabo entrenamientos al aire libre en pleno invierno. El objetivo de entrenar en estas condiciones consiste potenciar sus músculos y reducir el riesgo de lesión en las competiciones. ¿Quieres conocer todas sus ventajas y cómo hacerlo de la mejor manera posible?

Por qué es bueno hacer deporte en invierno

Hacer ejercicio en invierno es positivo. En primer lugar porque evitamos el sedentarismo y, en segundo lugar, porque salimos de entornos cerrados dotados de aire viciado. De cualquier forma, vamos a resumir brevemente los muchos beneficios de hacer deporte en invierno:

  • Es una magnífica opción para movilizar nuestro organismo con el fin de generar calor. Los músculos se activan y aumentan su acción al recibir aportes extra de sangre.
  • El frío mejora el metabolismo de grasas e hidratos de carbono, eliminando tejido adiposo.
  • El enfriamiento de carácter temporal reduce el estrés y favorece la recuperación y la regeneración del organismo al incidir positivamente en el sistema nervioso parasimpático.
  • En invierno nos cansamos menos que en verano al constituir una actividad revitalizante que nos aclara la mente.

Claves para practicar ejercicio al aire libre con frío

Como acabamos de ver, hacer deporte en invierno tiene sus ventajas. No obstante, has de tener en cuenta ciertos aspectos para evitar pasarlo mal y realizar una práctica saludable y segura:

  • Presta atención a tu calentamiento. Hacer estiramientos en piernas, hombros y espalda antes de entrenar fuera es fundamental para prevenir lesiones. Asegúrate de hacerlo en un lugar cerrado y durante 10 minutos para que tu cuerpo comience a generar calor.
  • ¿Qué ropa es la más adecuada? Cuando corremos al aire libre, nuestra percepción hace que la temperatura exterior aumente unos 10ºC, tal y como si estuviésemos practicando deporte en primavera. Hacer ejercicio en invierno no hará que te empapes de sudor como sucede en verano. Además, podrás rendir más y aumentar tu intensidad sin sentirte empapada. Ahora bien, debes escoger la ropa adecuada para ir cómoda. Prendas que abriguen mucho pueden agobiarte, pero tampoco conviene que pases frío de verdad.
  • Qué emplear para protegernos del frío. Los tejidos técnicos aislantes permiten la transpiración, esto es, permiten conservar el calor del cuerpo y expulsar la humedad. Las prendas confeccionadas en este material son las más adecuadas. Evita utilizar el nailon o la lycra, y vístete con varias capas de prendas que sean ligeras para favorecer el movimiento y la salida del sudor. Además, podrás ir quitándotelas cuando empieces a tener calor.
  • Cuidar la respiración. El aire que entra por la boca llega a los pulmones caliente, pero la garganta resulta perjudicada. Lo más recomendable es inspirar el aire por la nariz, de forma que pueda calentarse a través de las vías respiratorias.
  • Mimar la piel del rostro. El frío puede cortar la piel de la cara, de ahí que sea importante aplicarnos un poco crema untuosa.