4 conductas que dañan una relación de pareja

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by Estefanía Grijota
En todas las parejas hay conflictos, pero la clave está en cómo solucionarlos. Existen muchas formas de arreglar diferencias, problemas y de abordar distintos asuntos cotidianos, y por el contrario hay 4 conductas que dañan y refuerzan lo negativo. Te lo contamos
 

Después de las fiestas navideñas es inevitable hacer balace de estos días familiares tan señalados. Las reuniones con todos los miembros de la familia son muchas y frecuentes e, inevitablemente, pueden surgir rencillas o roces, ya que las rutinas de la pareja cambian, se modifican y muchas emociones afloran estos días.

Así, el psicólogo experto en vínculos y relaciones, Sebastián Girona, nos cuenta qué tipo de conductas son las más desfavorables a la hora de abordar conflictos y problemas en pareja. El experto ha calificado estas cuatro conductas como "los 4 jinetes del apocalipsis", un nombre dramático que se le pone desde el mundo de la psicología y que viene a referirse a "las 4 conductas que pueden destruir tu relación".

Los 4 jinetes del apocalipsis

Estas 4 conductas se presentan en todas las parejas del mundo. No hay pareja que no las tenga, también están presentes en las relaciones de pareja que van bien, pero su presencia en gran cantidad, daña el vínculo.

1) La crítica deteriora mucho la relación. Hay algunas conductas que estadísticamente están más del lado de la mujer o del hombre. La crítica es una de las que están más presentes desde el lado femenino. Un ejemplo de crítica es: "No hiciste esto, hiciste lo otro". Las listas que hacemos con la mano, recriminando a mi pareja que hizo o no hizo cosas. Al final, el hecho de recriminarle a alguien que no haga las cosas no soluciona el problema, sino que lo agrava. Mejor tomar acción para llegar a una solución.

2) De la mano de la crítica, llega la segunda conducta: la defensa. Si me criticas, me voy a defender. Voy a levantar todas las barreras y ponerme en posición de defensa porque me siento atacado. Ponerse a la defensiva es, en realidad, una forma de ataque, y con esta actitud es más difícil llegar a acuerdos.

3) La tercera es el desprecio. Cuando estás discutiendo con tu pareja, uno de ellos puede morderse los labios, redondear los ojos hacia arriba, como diciendo "qué es lo que me está diciendo". Eso es el desprecio. Cuando de alguna manera actuamos con gestos que desvalorizan al otro, pero sin palabras. Expresando que no ponemos valor a lo que nos están diciendo, que lo ignoramos o que no nos parece importante o parece no interesarnos en absoluto.

4) Por último, la cuarta es el amurallamiento, que queda más del lado de los hombres. Cuando en algún momento de la conversación hay algo que no nos gusta, bajamos la cortina y decimos: "no hablo más, por más que me sigan diciendo cosas". En esta discusión, deja de conversar, creando una muralla con la otra persona. Esto le genera frustración y enfado al otro, porque quiere seguir discutiendo el tema y se encuentra con una pared sellada. Esto le hace mucho mal a la relación.