6 técnicas de control emocional

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by Carmen Reija. Farmaceutica y divulgadora sanitaria
Las emociones no deben ser reprimidas ni ignoradas en todas las situaciones. Es importante aprender a gestionarlas y controlar su impacto sobre la cognición y la conducta para poder reducir los niveles de ansiedad que pueden provocar. La gestión emocional es una asignatura pendiente que debemos estudiar en profundidad. Consulta a un experto y sigue sus indicaciones.
 

Algunos expertos señalan que podría resultar recomendable intentar dejar de enfocar la atención en esa emoción concreta, olvidarla, ignorarla o reprimirla, aunque no sea siempre la solución adecuada. Se considera que aprender a lograr la calma necesaria para controlarla, es una opción muy saludable.

Existen varias técnicas que favorecen el aprendizaje de la gestión emocional. Es importante acudir a un experto que te las explique y que tú las practiques en casa para alcanzar resultados positivos. Sería recomendable:

1-Elige un tiempo para las preocupaciones

No te preocupes más de lo necesario. Dedica media hora al día para pensar en todas tus preocupaciones; cuando pase ese tiempo, concéntrate en lo que de verdad importa, en lo que tienes que hacer realmente.

Lo normal es que se reduzcan, aunque es posible que vuelvan a ocupar tu mente durante la siguiente media hora que dediques a preocuparte. No importa. Poco a poco desaparecerá de tu mente si perseveras en esta práctica y no la ocupará de manera continuada.

2-Escritura emocional

Escribir es una actividad terapéutica que, cuando la centras en las emociones, te ayudará a verlas desde otra perspectiva y a reflexionar sobre ellas. Si lo haces a diario, descubrirás que muchas se repiten, habrás aprendido a gestionarla cuando vuelva a presentarse y podrás comprobar tu progreso real en su gestión y control.

Ver que has respondido bien en una ocasión previa, te permitirá ser capaz de enfrentarte a ella y resolverla sin tanta tensión.

3-Expresa tus emociones.

Lamentablemente, son muchas las personas que se las guardan para sí mismas y no las dejan salir al exterior. No es una actitud saludable porque se enquistan y generan malestar.

Habla con una amiga de confianza, con tu pareja o con quien tú prefieras y dile como te sientes. Verbalizarlo te ayudará a gestionarlo de manera adecuada y reducirá la presión que está ejerciendo sobre ti.

4-Mindfulness o atención plena.

La atención plena es una actividad que puedes realizar durante unos minutos a diario. Consiste en ponerse cómoda y concentrarse en la propia respiración. En este estado de placidez, se sienten y observan las emociones sin juzgarlas, aceptándolas, focalizando la atención en el momento presente.

5-Modifica tus pensamientos.

Cambiar el foco del pensamiento asociado a la emoción te ayudará a controlarla. Puedes repetirte una palabra clave ("para" o "stop", por ejemplo) que te permita detener esos pensamientos. Escribir el pensamiento negativo y el equivalente en positivo suele reducir la ansiedad y generar bienestar.

6-Sonríe

En el momento en que se presente una emoción negativa, busca un espejo, mírate en él y sonríe durante unos minutos aunque no te apetezca.

La sonrisa libera endorfinas, moléculas que provocan bienestar y que te ayudarán a controlar las emociones negativas de una manera más sencilla de lo que crees.