7 recomendaciones saludables en vacaciones

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by Carmen Reija. Farmacéutica y divulgadora sanitaria
Planificar las vacaciones y mantener hábitos saludables no es incompatible, aunque sí poco apetecible. Quienes deben seguir las indicaciones pautadas por su médico para tratar patologías asociadas a la alimentación o en la que ésta actúa como coadyuvante, no deben modificar esas pautas. Tampoco es el mejor momento para iniciar una dieta de adelgazamiento porque implica restricciones que no te permitirán disfrutar del merecido descanso sin limitaciones. Selecciona tus preferencias, adáptate a la situación que estás viviendo y disfruta el momento.
 

Mantener una dieta ya iniciada previamente durante las vacaciones, especialmente si has conseguido establecer unas pautas alimenticias saludables y reducir tu peso y volumen, no es difícil. Continuar tus hábitos saludables y disfrutar de tus vacaciones resulta compatible si lo planificas bien. Sería recomendable:

1-Si padeces alguna patología asociada a la alimentación como la diabetes o el exceso de triglicéridos y colesterol, debes mantener las pautas que te ha dado tu médico. No puedes abandonar tu medicación ni consumir alimentos prohibidos por el especialista porque tu salud nunca está de vacaciones y puede presentarse un serio problema. Tampoco puedes olvidarte del ejercicio diario, pero puedes sustituirlo pues es más fácil nadar o bailar si te has desplazado a un lugar en el que estas actividades resulten accesibles.

2-Consumir alimentos saciantes como los frutos secos (almendras y anacardos) o los encurtidos (pepinillos y cebollitas) para el aperitivo. Puedes beber una copa de vino blanco (que aporta aproximadamente 80 calorías), vino tinto (con polifenoles saludables), cerveza mejor sin alcohol (diurética y rica en vitaminas del grupo B) o cócteles (sin azúcar y elaborados con zumo natural, preferentemente). Los platos principales ricos en proteínas (carne de pollo, conejo y pavo o pescados a la plancha, revueltos con verduras y marisco) o ensaladas (con legumbres, fruta, pavo, etc.) aliñadas con aceite de oliva virgen y especias.

3-Mantener hábitos saludables. Hacer ejercicio diariamente, beber 2 litros de agua diarios (alcalina y con bicarbonato que estimula la digestión y neutraliza la acidez estomacal), comer pequeñas raciones 5 veces al día, evitar las comidas fritas, consumir abundantes frutas y verduras (la fibra te ayudará a mantener un correcto ritmo intestinal) y beber infusiones diuréticas que faciliten la eliminación de toxinas (como té verde o boldo, por ejemplo).

4-Controlar el consumo de hidratos de carbono (pan y pasta), limitar la sal (para evitar la retención de líquidos) y no abusar de los dulces (un helado elaborado de manera natural puedes permitírtelo).

5-Aumentar el ejercicio. Disfruta de un paseo por la arena de la playa o por el campo, pedalea en la bicicleta al aire libre, patina por una zona segura y baila.

6-Desintoxicar tu organismo porque siempre viene bien eliminar lo indeseable. Consume mayor proporción de alimentos considerados desintoxicantes como el caqui, el yogur con bifidus, germinados, puerros, cebolla, pomelo o sandía, combinados con una alta ingesta de agua (si es posible, añádele zumo de limón para mejorar la depuración).

7-Disfruta de un masaje en un centro especializado. Siempre es placentero pero, además, puede resultar tonificante y purificante (el drenaje linfático, por ejemplo, favorece la expulsión de compuestos tóxicos acumulados en el organismo).