6 ideas para prevenir la alergia a insectos

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by Carmen Reija. Farmacéutica y divulgadora sanitaria
El incremento de temperatura que acompaña a esta época produce una eclosión y aumento de actividad de los insectos que, aunque nos acompañan durante todo el año, es en este momento en el que más nos afectan. Vamos menos cubiertos de ropa y disfrutamos del aire libre, por lo que se lo ponemos más fácil para que nos piquen. No es lo mismo una picadura que una reacción alérgica. Consulta a tu médico.
 

La picadura es una lesión provocada cuando la boca del insecto o su aguijón penetra a través de la piel para absorber la sangre que utiliza como alimento (así actúan los mosquitos, entre otros) o para inocular sustancias que resultan perjudiciales para la salud (como las abejas, por ejemplo).

Los efectos de la picadura suelen reducirse a la zona afectada. Se presenta picor, enrojecimiento, inflamación, y edema. No suelen ser duraderos. La mayor complicación sería que el rascado continuo provoque la aparición de una herida que pueda infectarse, sin producir, de manera general, un riesgo real.

Una reacción alérgica a la picadura del insecto, suele ser generalizada, provocando "granos" y picor en puntos del cuerpo alejados de la picadura, alteraciones respiratorias, mareos, desmayos y shock anafiláctico. Es imprescindible acudir a urgencias si aparecen estos síntomas porque se considera una emergencia sanitaria que puede causar la muerte del afectado.

Las reacciones alérgicas suelen ser causadas por las abejas y las avispas, a pesar de que otros insectos como cucarachas, mosquitos y hormigas pueden provocarlas también.

Se considera que la reacción alérgica a la picadura de abejas o avispas no se presenta en el primer contacto. Lo normal es que se produzca inflamación local y fuerte dolor. Lo que sí puede suceder es que se genere una sensibilización del organismo al veneno del insecto, por lo que, cuando vuelve a producirse la picadura, la reacción será más intensa y grave. Sería recomendable realizar una prueba de sensibilización para confirmar la presencia de la alergia y seguir el tratamiento adecuado (normalmente inmunoterapia).

Para prevenir el ataque de estos insectos sería recomendable:

1-Disfrutar de los espacios abiertos con precaución. Si ves insectos volando, aléjate de la zona.

2-Evitar intentar repeler al insecto con movimientos violentos, es mejor mantener la inmovilidad hasta que decida seguir su camino. Las avispas y las abejas no son agresivas, pero intentarán clavarte el aguijón si se sienten agredidas.

3-No utilizar productos de aseo (desodorantes, colonias, cremas, etc.) con olores florales, porque resultan muy atractivos para las abejas y las avispas. Lo mejor es emplear compuestos sin ningún tipo de aroma para evitar que los insectos se sientan atraídos.

4-Reducir la exposición de la piel al ambiente. Cuanto menor sea la superficie que puede ser atacada por el insecto, más difícil será que te pique. Evita las sandalias y utiliza gorras y camisas, camisetas y pantalones largos.

5-Vestirse con ropa de colores neutros (especialmente blanco y beige). Se deben evitar los estampados y los colores llamativos porque atraen a los insectos.

6-Viajar en coche con las ventanillas cerradas para evitar la entrada de insectos. Para reducir la temperatura, pon el aire acondicionado.