8 sencillas recetas con kale

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by Carmen Reija. Farmacéutica y divulgadora sanitaria
El kale se considera un vegetal interesante por sus posibilidades culinarias y sus beneficios para la salud. Es su composición química la que aporta valiosas propiedades nutricionales. Con el kale puedes preparar múltiples recetas que se adaptan fácilmente al gusto de todos los consumidores. Muchas personas populares lucen en sus fotos zumos elaborados con kale y otras verduras, porque se considera una bebida saludable y con pocas calorías.
 

El kale es una verdura de gran valor nutricional con la que puedes elaborar numerosas recetas, empleándolo crudo, en polvo o cocinado. Combina con todos los alimentos y puede sustituir a cualquier otra verdura de las más habituales, en infinidad de recetas sencillas.

Puedes comprar kale fresco en numerosos puntos de venta. Al llegar a tu casa debe ser conservado en la nevera y consumido preferentemente en los tres días siguientes a su adquisición. Admite también el escaldado durante 2 o 3 minutos y, tras su enfriado, es necesario guardarlo en la nevera o congelarlo para utilizarlo en el futuro.

Se recomienda consumirlo en crudo o, si quieres cocinarlo, que no sea en exceso de agua y tiempo para evitar la pérdida de minerales y vitaminas hidrosolubles. Se emplean habitualmente sus hojas, porque contienen una mayor proporción de nutrientes, pero también pueden consumirse los tallos.

Si lo vas a comer crudo, se recomienda lavarlo en profundidad con agua del grifo, trocearlo, aliñar con aceite de oliva virgen extra y vinagre o limón, repartiendo el aliño por todas partes (para que se impregne correctamente y se reduzca su amargor) y dejarlo reposar unos 30 minutos antes de emplearlo para elaborar la receta que vayas a hacer.

Con el kale puedes elaborar:

1-Bocadillos, canapés y montaditos. Sobre pan con aceite de oliva virgen, coloca una hoja de kale en crudo y ventresca de bonito.

2-Chips crujientes, al horno o en sartén con un poco de aceite, sal y especias.

3-Ensaladas, la textura crujiente de sus hojas rizadas sustituyen a cualquier lechuga o brotes vegetales que desees emplear en su preparación. Combina kale, canónigos, tomates cherry, brotes de soja y gambas cocidas. Aliña con una mahonesa casera.

4-Kale al vapor o hervido, durante no más de cinco minutos. Como cualquier otra verdura puedes acompañarlo con patata cocida o gratinarlo al horno con queso gouda, por ejemplo.

5-Salteados. Combina perfectamente con cualquier verdura, legumbre, atún o jamón, por ejemplo. Hierve el kale ligeramente y mézclalo con los ingredientes que prefieras. Una opción es añadir garbanzos cocidos y jamón serrano. Sazónalo con orégano, pimienta blanca y albahaca.

6-Sopas vegetales. Cuece en agua zanahoria, acelga, puerro y kale. No excedas los tiempos para evitar la pérdida de nutrientes.

7-Tortillas o revueltos. El procedimiento es similar al del salteado, añadiendo huevo batido para finalizar la receta. También puedes prepararlo como ingrediente único o añadirlo a la elaboración de la tortilla de patatas cuando pongas el huevo batido (con el kale cocido incorporado) sobre las patatas.

8-Zumos. Puedes prepararlo a partir de las hojas frescas o emplear kale en polvo. Utiliza naranja, manzana, fresa y kale lavados, pelados, troceados y batidos en la licuadora hasta lograr la textura deseada.