7 medidas para reducir la cefalea tensional

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by Carmen Reija. Farmacéutica y divulgadora sanitaria
El dolor de cabeza, aunque no conozcamos su origen y resulte diferente en cada persona, es frecuente, siendo motivo de consulta habitual al médico de familia. Presenta una intensidad variable y puede resultar incapacitante para la persona afectada. Las causas son variables y el diagnóstico y tratamiento debe realizarlo el médico. Abusar de los analgésicos puede cronificarlo, por lo que las pautas de administración deben ser claras y cumplirse en todas las ocasiones.
 

La cefalea de tensión o tensional se manifiesta con dolor, normalmente bilateral, referido como la sensación de tener un "casco" que aprieta la cabeza, intenso -en sienes, cuero cabelludo y parte posterior del cuello-, sordo, opresivo y molesto. Se presenta rigidez cervical, de inicio matinal o a primera hora de la tarde, que empeora durante el día. No suele resultar incapacitante, pues desaparece o se reduce tras aplicar las medidas terapéuticas adecuadas.

La cefalea tensional puede ser aguda o crónica. La aguda se caracteriza por dolor episódico de corta duración y debido a estrés puntual, nerviosismo o fatiga, por ejemplo, que desaparece al eliminar la fuente de estrés, relajarse e ingerir analgésicos suaves. La crónica supone un dolor mantenido incluso durante semanas y puede estar enmascarando una depresión. A veces es concomitante con la migraña, aunque en la tensional las crisis dolorosas son más frecuentes y no presenta aura, puede aparecer cansancio y mareos, no cursa con náuseas, vómitos o fotofobia y, si se presentan, son más suaves que los de la migraña.

Las causas más comunes son la mala higiene postural (laboral, en el domicilio o en la vida normal), el bruxismo (apretar las mandíbulas y los dientes de día o de noche), los problemas articulares, el estrés, la ansiedad y los estados depresivos.

Entre las medidas higiénicas preventivas se incluyen:

1- Controlar la postura y hacer estiramientos cervicales, dorsales y lumbares.

2- Dormir adecuadamente.

3- Evitar el consumo de alcohol, tabaco y cafeína.

4- Practicar técnicas de relajación bajo control de especialistas para controlar el estrés.

5- Prevenir problemas posturales, especialmente en el trabajo.

6- Realizar ejercicio al aire libre para favorecer la oxigenación.

7-Seguir una dieta equilibrada y saludable.

Llevar un diario-registro del dolor de cabeza para reconocer los signos previos, situaciones y síntomas ayudará al diagnóstico y permitirá reducir o eliminar los factores desencadenantes evitables. En él se anotarán fecha y hora de inicio del dolor, alimentos ingeridos en las 24 horas anteriores, patrón de sueño de los días previos, situación emocional, actuación del paciente para reducirlo y cualquier otro dato interesante para el médico.

El tratamiento farmacológico va a depender de la frecuencia del proceso y de la incapacidad que sufra el enfermo. Paracetamol e ibuprofeno en las crisis dolorosas y, para la profilaxis, relajantes y antidepresivos. Mucho cuidado con la automedicación, pues puede cronificarse por abuso de analgésicos y psicofármacos, provocando una "cefalea de rebote". Consulta a tu médico.

También el automasaje (relajación de la nuca, masaje en las cejas, presión de los arcos occipitales y masajes circulares en las sienes) y aplicar frío o calor en la parte posterior del cuello reducen la presión y el dolor.