La amistad verdadera es un seguro de vida y salud

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by Estefanía Grijota
Un buen amigo es vida, salud y una forma de amor. Un estudio reciente publicado en la revista científica Frontiers in Psycology llamado “La importancia de la amistad en todo el mundo” reitera la idea de que un buen amigo es salud porque nos brinda apoyo práctico y emocional cuando lo necesitamos. Te contamos más.
 

Los beneficios a nivel emocional y físico son también demostrables porque mientras más personas prioricen las amistades, más felices y saludables serán. "Las amistades se ponen a prueba con este tipo de hitos. Las personas que verbalizan las bondades y defectos en la relación suelen salir más fortalecidas; por el contrario, muchas de las que no lo hacen se rompen por el camino", añade María Sánchez Corrales.

Si la amistad es una de las expresiones más elevadas del amor e, incluso, un sentimiento tan profundo como estar enamorado, ¿por qué no lo comunicamos como se merece? Compartimos gustos e intereses, compartimos vida, y a medida que avanzamos por ella, descubrimos que hay muchas cosas que no podemos elegir: nuestros padres, nuestra genética o la mayor parte de las circunstancias que nos rodean.

La importancia de la comunicación de las emociones

Pero en el caso de la amistad sí tenemos el total control de decisión. ¿Por qué no lo reforzamos y les decimos ¿te amo? "Un enorme porcentaje de la demanda asistencial psicológica tiene que ver con el impacto emocional que genera en el paciente tener un conflicto en una o diversas variables relacionales, incluidas (de manera muy significativa) las amistades", nos cuenta María Sánchez Corrales, psicóloga y directora de Creciendo Psicología.

"La comunicación de las emociones sigue siendo complicada para algunas personas, especialmente las emociones relacionadas con el apego, ya que para muchas personas despiertan sentimientos de vergüenza, pudor o incomodidad. En general no tenemos una cultura de expresión genuina de emociones. Desde pequeños aprendemos que hay que reprimir ciertas emociones porque nos hacen parecer vulnerables y débiles, o porque para la persona con la que nos relacionamos le resulta insoportable", continúa la experta.

Una encuesta el valor de la amistad patrocinada por Ron Brugal y realizada por el circuito de festivales de música de toda España revela que hasta un 41% de personas dice hablar nunca de sentimientos como miedos o frustración con sus amigos; en un estudio llamado "Lo que nunca nos decimos", casi un 50% reconocen que con quién más les costaba abrirse a la vulnerabilidad era con sus propios amigos

La explicación radicaría más en la mayor capacidad de selección que uno adquiere de adulto, más que en cuestiones de exigencia. "Un ejemplo claro es el llanto. Es bastante infrecuente encontrar a una persona adulta que se sienta cómoda llorando y/o que se acepte como algo normal que llore, por lo que así con todo. La expresión de amor tiene que ver un poco con esa vulnerabilidad, ya que es una consecuencia de construir un vínculo seguro con la otra persona. Se siente que un vínculo es seguro cuando circula entre las personas la elaboración de estos dos hitos: sensación de apoyo, seguridad y confianza cuando se está mal", explica la psicóloga.

No obstante, cada relación es única y se construye sobre la base de los ajustes que cada una de las personas implicadas quiera hacer. En realidad no es estrictamente imprescindible andar diciendo todo el tiempo "Te quiero" a un amigo. "Depende de la vivencia compartida entre las dos personas. Es una construcción de intimidad que las dos partes pueden sentir y buscar crear a través de ajustarse al otro y sentir que del otro lado intentan ajustarse a ti", agrega.

Foto principal: Unsplush