5 síntomas de ansiedad de separación en los niños

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by Carmen Reija. Farmacéutica y divulgadora sanitaria
El desarrollo del niño pasa por diferentes etapas. Desde la niñez, momento en el que es totalmente dependiente y debe ser protegido, hasta la vida adulta cuando será independiente y responsable, tiene mucho que aprender. En el colegio se forma, desarrolla y socializa, por lo que es fundamental que acuda. Cuando no quiere ir, hay que plantearse el motivo y buscar soluciones porque puede estar sufriendo ansiedad de separación.
 

La ansiedad de separación es el malestar que presentan, tanto el niño como los padres, cuando tienen que dejar de verse por diferentes motivos. Se considera un hito del desarrollo normal en los bebés y niños pequeños que, en general, se supera a los 3 años.

En algunos niños, puede constituir un signo de la existencia de un trastorno de ansiedad por separación, que ya puede comenzar en la edad preescolar. Aunque es menos frecuente, también pueden presentarlo adultos y adolescentes, lo que genera problemas para ir a trabajar o salir de casa. Además, puede asociarse al trastorno de pánico y a ataques de pánico.

Las causas de esta ansiedad son numerosas. El exceso de proximidad entre el niño y el padre y/o la madre es la más importante. Es posible que exista un componente genético porque el patrón se repite de padres a hijos. También se encuentran factores como el estrés generado por situaciones vitales (enfermedad o muerte de un ser querido, divorcio de los padres o una mudanza inesperada, por ejemplo) o la vulnerabilidad personal.

Entre los síntomas se encontrarían:

1-Síntomas físicos inexplicables (como dolor de cabeza o de barriga), que obligan a los padres a dejar al niño en casa sin ir al colegio. Conseguir su objetivo refuerza la conducta, aprendiendo que, si está malito, será el centro de atención de sus padres.

2-Angustia excesiva y repetida cuando debe estar lejos de su casa o de las personas a las que quiere.

3-Pesadillas repetitivas centradas en que tiene que separarse de los seres queridos.

4-Preocupación constante y excesiva centrada en que algo malo podría suceder y provocar su separación de los padres u otros seres queridos o en la pérdida de uno de los padres u otros seres queridos por una enfermedad o un accidente.

5-Rechazo a permanecer solo en la casa, a dormir en otro sitio o a estar fuera de casa sin sus padres u otros seres queridos.

Cuando percibas que la ansiedad por separación de tu hijo es intensa o prolongada, interfiere con sus actividades diarias o cursa con ataques de pánico, por ejemplo, debes consultar al pediatra. El diagnóstico implica que existan síntomas excesivos para su edad y causen una angustia que afecta significativamente al funcionamiento diario.

El trastorno de ansiedad por separación generalmente no desaparece sin tratamiento, y puede conducir al trastorno de pánico y otros trastornos de ansiedad en la edad adulta.

No existe un mecanismo específico de prevención. Es importante acudir a un profesional en cuanto percibas algún síntoma porque el diagnóstico y tratamiento tempranos puede ayudar a reducir los síntomas y evitar el empeoramiento. Cumple el plan de tratamiento que te hayan dado y busca ayuda para ti si sientes que la situación te supera.