4 ideas para mejorar el autocuidado parental

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by Carmen Reija. Farmacéutica y divulgadora sanitaria
El autocuidado parental se define como el tiempo personal que los padres necesitan para recuperar la energía y sentirse bien. Se centra en las actividades que generan salud física, mental y emocional. Existen opciones, pero, si consideras que no eres capaz de lograrlo, puedes contactar con profesionales expertos en crianza y psicología que realizan talleres específicos para padres y madres. No te sientas mal por pedir ayuda.
 

Son numerosas las mujeres que no disfrutan de tiempo libre ni de descanso para poder dedicarse al cuidado de sus hijos. La conciliación imposible a la que estamos sometidos, tiene repercusiones en ellas mismas y en quienes les rodean (incluidos sus hijos). El autocuidado parental se convierte en un pilar fundamental del bienestar que debes practicar sin sentirte mal por hacerlo.

Los expertos señalan que, de manera general, seguir una rutina de cuidado personal reduce el estrés, la ansiedad y la frustración, mejora la concentración, aporta energía y calma y reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares o infartos, por ejemplo. Este autocuidado es imprescindible para todos y, especialmente, para quienes se encargan de la crianza y la educación de sus hijos.

Todas las madres y los padres necesitan ayuda con sus hijos. Es una tarea gratificante, pero puede resultar muy estresante debido a la propia autoexigencia, que suele ser muy alta. Es preciso reconocer que necesitan ayuda y apoyo, entendiendo que no significa debilidad ni incapacidad solicitarla.

Todas las madres y padres necesitan tiempo para sí mismos. Si tienes hijos, lo más probable es que tengas que obligarte a encontrarlo, porque no siempre es sencillo, sin sentirte egoísta o culpable por dedicarte a tu cuidado personal.

De manera general, los expertos señalan que el autocuidado incluye:

1-Buscar nuevos proyectos.

Es cierto que no tienes tiempo para nada, pero es necesario que encuentres nuevas opciones y disfrutes elaborando planes que podrás desempeñar cuando encuentres el momento adecuado. ¿Te has planteado hacer un voluntariado? ¿Has pensado en escribir un libro?

2-Estimular tu cerebro.

Escuchar música o programas de radio, pintar o colorear, leer libros en formato de papel, visitar un museo, acudir a una galería de arte, hacer un curso interesante, ir al cine o al teatro o a disfrutar de un espectáculo de danza, son opciones que te activan a nivel intelectual.

3-Gestionar tus emociones.

El aislamiento social no es recomendable. Disfruta de la compañía de las personas que son significativas para ti, habla de lo que estás viviendo sin dramatizar, busca momentos de absoluta relajación y paz, disfruta del mindfulness, pide ayuda cuando la necesites y muestra tu agradecimiento expresándolo correctamente.

4-Seguir hábitos saludables.

Disfrutar de un adecuado descanso nocturno, practicar un ejercicio adaptado, seguir una dieta saludable, no fumar, no beber alcohol, realizar las necesarias revisiones médicas, dormir una siesta, salir a dar un paseo al parque, cocinar lo que tú quieras comer, disfrutar del aire libre, cuidar tu aspecto físico, acudir a un masaje, darte un baño relajante o tomarte tu tiempo para ducharte, son ideas que mejoran tu calidad de vida y aportan bienestar.