9 consejos para los días previos a una Navidad sabrosa y segura

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by Carmen Reija. Farmacéutica y divulgadora sanitaria
Garantizar la seguridad alimentaria de tus platos de Navidad es fundamental. Desde el momento de la compra, serás responsable de su custodia. Resulta imprescindible tener presente, además de la diversión y disfrute, la planificación, el ahorro y la seguridad alimentaria de todos los alimentos que incluyas en tu menú navideño. No desesperes porque es más fácil de lo que parece.
 

La correcta preparación y organización de los eventos gastronómicos navideños desde el momento en que se realiza la compra es fundamental para evitar problemas innecesarios. Sería recomendable:

1-No esperes al último momento. Cuando hayas decidido el menú, compra los alimentos que suben de precio en estas fechas (como pescados y mariscos) y congélalos correctamente.

2-Haz una lista. Te ayudará a adquirir únicamente lo que necesitas por lo que podrás ahorrar dinero, trabajo, espacio y desperdicios. Recorrer el mercado sin tener ni idea de lo que quieres, solo servirá para que te deslumbren las ofertas y promociones innecesarias en este momento, olvidando lo que de verdad necesitas.

3-Organiza tu itinerario en el supermercado. Es importante seguir un orden cuando adquieras los productos. Primero los no perecederos, después los frescos y, por último, los congelados, separando los productos de limpieza y los alimentos en el carro.

4-Existen opciones. El pescado, el marisco, la carne y las verduras son alimentos frescos que se estropean fácilmente. Puedes encontrarlos en conserva o congelados, por lo que ahorrarás espacio en la nevera. Elige productos ultracongelados porque este proceso permite mantener las propiedades organolépticas, evita la aparición de cristales de hielo y garantiza la salubridad del alimento.

5-Transporte a casa. Deben mantenerse las condiciones de temperatura adecuadas. Lleva bolsas de congelación o neveras portátiles para evitar que los alimentos se descongelen o adquieran temperaturas inadecuadas que los estropeen.

6-Almacenamiento en el hogar. Los alimentos que necesitan refrigeración no pueden estar a temperatura ambiente más de dos horas (una si se superan los 30º C ambientales). Cada alimento debe colocarse en un sitio adecuado en la nevera, pues no es igual colocarlos en las baldas superiores que en los cajones de abajo. La temperatura de refrigeración debe ser de 4º C o menos en la nevera y -18º C en el congelador.

7-Si tu intención es congelar el alimento en casa, la clave es la rapidez. Las carnes, los pescados o los mariscos deben congelarse como máximo dos horas después de ser comprados o cocinados (en verano, el tiempo máximo es una hora). Si quieres congelar carne, debes retirarla del envase original, preparar las raciones que desees e introducirlas en bolsas de congelación específicas.

8-Puedes preparar previamente algunas comidas. No se deben cocinar con antelación alimentos que lleven huevo, nata o crema y deben mantenerse siempre refrigerados para evitar que la Salmonella se multiplique y ponga en riesgo la salud de todos los comensales.

9-Habla con los invitados y coordina la fiesta. Quienes quieran traer comida, deben elegir alimentos que no necesiten refrigeración (como pan o bizcochos, por ejemplo). Si deciden aportar algo cocinado, deberá mantenerse en bolsas isotérmicas para evitar la multiplicación bacteriana y ser transportado en recipientes adecuados.