Consumir ultraprocesados durante el embarazo se asocia con mayor riesgo de obesidad infantil

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by María Robert 
Según la Organización Mundial de la Salud, en 2020 habrá 39 millones de niños afectados por esta pandemia del siglo XXI
 

Según la Organización Mundial de la Salud, en 2020 habrá 39 millones de niños con sobrepeso u obesidad, lo que aumentará el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas, diabetes, cánceres y muerte prematura.

Los alimentos ultraprocesados, como la bollería y los aperitivos envasados, las bebidas gaseosas y los cereales azucarados, son habituales en las dietas modernas de estilo occidental y se asocian al aumento de peso en los adultos, pero no estaba claro si existe una relación entre el consumo de alimentos ultraprocesados por parte de la madre y el peso corporal de sus hijos. Sin embargo, un estudio estadounidense publicado recientemente por ´The BMJ´ parece confirmar esta hipótesis.

Los investigadores afirman que se necesitan más estudios para confirmar estos resultados y comprender los factores que podrían ser responsables, pero sugieren que las madres podrían beneficiarse de limitar su consumo de alimentos ultraprocesados, y que habría que perfeccionar las directrices dietéticas y eliminar las barreras financieras y sociales para mejorar la nutrición de las mujeres en edad fértil y reducir la obesidad infantil.

Para profundizar en esta cuestión, los investigadores se basaron en los datos de 19.958 niños nacidos de 14.553 madres. También se tuvo en cuenta una serie de otros factores potencialmente influyentes, que se sabe que están fuertemente correlacionados con la obesidad infantil. Estos incluían el peso de la madre (IMC), la actividad física, el tabaquismo, la situación de convivencia (con o sin pareja) y la educación de la pareja, así como el consumo de alimentos ultraprocesados, la actividad física y el tiempo de sedentarismo de los niños.

Resultados "sólidos"

En total, 2471 (12%) niños desarrollaron sobrepeso u obesidad durante un período de seguimiento medio de 4 años.Así pues, los resultados muestran que el consumo de alimentos ultraprocesados por parte de la madre se asoció con un mayor riesgo de sobrepeso u obesidad en su descendencia. Por ejemplo, se observó un riesgo un 26% mayor en el grupo con mayor consumo materno de alimentos ultraprocesados (12,1 raciones/día) frente al grupo de menor consumo (3,4 raciones/día).

Se trata de un estudio observacional, por lo que no se puede establecer la causa, y los investigadores reconocen que parte del riesgo observado puede deberse a otros factores no medidos, y que las medidas de dieta y peso autodeclaradas podrían estar sujetas a errores de notificación.

Otras limitaciones importantes son el hecho de que algunos participantes de la descendencia se perdieron durante el seguimiento, lo que dio lugar a que algunos de los análisis tuvieran poca potencia, en particular los relacionados con la ingesta durante el embarazo, y que las madres eran predominantemente blancas y de entornos sociales y económicos similares, por lo que los resultados pueden no ser aplicables a otros grupos.

No obstante, el estudio utilizó datos de varios estudios grandes en curso con evaluaciones dietéticas detalladas durante un periodo relativamente largo, y los análisis posteriores produjeron asociaciones consistentes, lo que sugiere que los resultados son sólidos.

Los investigadores sugieren que no hay un mecanismo claro que subyazca a estas asociaciones y afirman que el área merece más investigación. No obstante, estos datos "respaldan la importancia de perfeccionar las recomendaciones dietéticas y el desarrollo de programas para mejorar la nutrición de las mujeres en edad reproductiva con el fin de promover la salud de la descendencia", concluyen.