Algunos estereotipos en torno al sexo anal

Responsive image

by Estefanía Grijota
A menudo se pasa por alto una pequeña zona erógena y parte oculta del cuerpo masculino que puede liberar orgasmos increíblemente intensos: la próstata. Sin embargo, cuando se trata de sexo anal, los hombres a menudo se ven sólo en el papel de dar y se sienten inseguros o avergonzados de explorar la estimulación anal para su propio placer.
 

Estereotipos muy arraigados llevan a muchos a creer que sólo los hombres homosexuales practican el sexo anal o la estimulación de la próstata. La ausencia de educación en las escuelas sobre las diferentes zonas erógenas y la falta de conversación entre los hombres conducen a muchas ideas erróneas.

Por ello, no es de extrañar que casi el 29% de los hombres españoles no haya probado nunca el sexo anal y no tenga ningún deseo de hacerlo, según un estudio reciente realizado por We-Vibe.

El tabú de la estimulación anal

Cuando se les preguntó por qué, la mitad de los hombres 46% en España (y también en todo el mundo) respondieron que simplemente no están interesados en probarlo. Estas respuestas plantean la cuestión de por qué una gran parte de los hombres no estimulan una de sus zonas más erógenas, la próstata.

De hecho, el 43% de los hombres en España han oído hablar de que la próstata es una zona erógena pero nunca han intentado estimularla. Aunque un 37% es consciente de que es una zona erógena y la ha estimulado regular u ocasionalmente.

Dar y recibir

El estudio reveló que en España el 50% de los hombres ha probado el sexo anal y le gusta. Sin embargo, si analizamos más detenidamente el porcentaje de hombres que respondieron "sí", el 67% dijo que sólo da sexo anal pero no lo recibe. El motivo es la creencia de que sólo los hombres homosexuales practican sexo anal. Además, el 26% de los hombres dijo que, en general, el sexo anal les parece sucio.

"La estimulación de la próstata suele ser un tema tabú en las relaciones heterosexuales. Y sobre este tema tenemos que aclarar algunos prejuicios. No, el sexo anal o la estimulación de la próstata no te convierte en gay -ni que eso fuese algo malo, además. De hecho, ni siquiera deberíamos tener que escribir sobre esto en pleno 2022. Y sí, los excrementos salen por ahí, ¡hay que aceptar que estamos jugando con esa zona!, pero con una higiene externa básica en la ducha debería ser suficiente.

Aunque la zona del ano es muy resistente, debemos también tener en cuenta que tiene unos capilares sanguíneos muy finos que pueden romperse con facilidad, por lo que es muy importante usar siempre lubricante... ¡incluso aunque no nos duela! Jugar con calma y mimo por esa zona nos puede reportar muchísimo placer así que ¡a disfrutar!", afirma Ana Lombardía, experta en bienestar sexual de WeVibe.

Orgasmos intensos mediante la estimulación de la próstata

Esta pequeña parte oculta del cuerpo masculino es accesible a través del ano y, cuando se masajea adecuadamente, puede proporcionar un placer inigualable, tanto si se experimenta solo como en pareja. La próstata es una glándula del tamaño de una castaña, formada por tejido muscular y situada debajo de la vejiga, cerca del tejido eréctil de la uretra.

"El sexo anal, como cualquier otra práctica, debe realizarse siempre de forma deseada y consensuada por ambas partes; no se puede obligar ni "convencer" a nadie para que lo haga si no le apetece. De este modo, si lo hacemos desde el deseo y la excitación, la estimulación de la próstata puede ser una experiencia muy intensa y positiva" añade Ana Lombardía.

Al igual que los genitales y el perineo, en la próstata hay miles de terminaciones nerviosas que pueden provocar una sensación muy agradable cuando se estimulan. Y los orgasmos que genera pueden durar más, ser más intensos y sentirse en todo el cuerpo.

Foto principal: Pexels