¿Por qué es bueno para los niños crecer con mascotas?

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by Ángela Zorrilla
Bien es sabido, que los perros y gatos pueden ser los mejores compañeros de juego de los niños, porque además de compartir vivencias con ellos, les ofrecen la oportunidad de adquirir valores muy positivos durante la infancia.
 

La responsabilidad y el compromiso son dos de los aspectos fundamentales que un niño puede desarrollar a edad temprana cuando crece junto a un animal de compañía. Conscientes de la importancia del vínculo humano-animal desde edades tempranas y comprometidos con hacer más de lo que verdaderamente importa, Purina se suma a la celebración del Día Mundial del Niño y explica, de la mano de sus expertos, los beneficios que tiene para los menores, crecer junto con mascotas.

El primer paso si decides incorporar un perro en tu familia es analizar la situación de la familia para buscar una mascota que se adapte a tu estilo de vida. Para esto se deben tomar aspectos como tiempo, espacio, actividad, la edad e incluso situación económica, ya que no es lo mismo tener un perro miniatura que un perro gigante, no sólo por la diferencia en la cantidad de comida que consumen, también por el espacio que necesitan, el tamaño de los artículos que requerirán, la fuerza y el carácter, que acostumbra a ser más tranquilo en perros más grandes y de mayor edad.

Estos son los beneficios que traerá a niños y niñas pasar sus días con un animal de compañía

  1. Grandes compañeros

Los perros y gatos pueden ser una gran fuente de confort para los niños, incluso cuando se enfrentan a lecciones difíciles de la vida. Cuando los pequeños se sienten tristes, enfadados o asustados, siempre pueden recurrir a su mascota. También se ha demostrado que acariciar y abrazar a un animal de compañía alivia el estrés y ayuda a las personas a relajarse. Además de que, de acuerdo con The National Institutes of Health (NIH), la interacción particularmente entre perros y niños con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) ha contribuido a mejorar su atención.

  1. Mayor actividad física

Cuidar a una mascota también fomenta un estilo de vida más activo. Muchos perros requieren caminatas o carreras diarias y mucho tiempo para jugar, por lo que aquellas familias que también incluyen animales tienen una vida más activa, incluyendo a los más pequeños de la casa, que suelen formar parte de esas rutinas.

  1. Aprendiendo responsabilidades

Tener una mascota es una excelente manera de enseñar responsabilidad a los niños. Asegurarse de que el perro o el gato de la familia tenga comida y agua les da a los niños un primer acercamiento a la responsabilidad y la obligación. También aprenden de empatía y compasión al cuidar a su mascota, mientras desarrollan un mayor nivel de autoestima al hacerse responsables de sus cuidados. Sin embargo, es importante que consideres que, aunque los niños estén involucrados y realicen acciones sencillas, alguno de los adultos de hogar se tiene que hacer responsable primario de la mascota y sus necesidades.

  1. Niños que serán adultos más saludables

Diversos estudios, muestran que los bebés criados en contacto cercano con una mascota se enferman con menos frecuencia durante su primer año de vida, lo que significa menos visitas al pediatra. La exposición a las mascotas ayuda a mejorar el desarrollo del sistema inmunológico de los bebés.

  1. El mayor beneficio se ve a simple vista: la alegría

Quizás uno de los mayores beneficios de las mascotas en la primera infancia es simplemente que ¡hacen felices a los niños! Las mascotas son los primeros mejores amigos que tienen los niños y se ha comprobado que la interacción con los animales eleva los niveles de serotonina y dopamina, que son los componentes químicos de los sentimientos positivos. Dejando a un lado la ciencia, jugar e interactuar con los perros y los gatos, es simplemente divertido, y está destinado a alegrar el día de cualquier niño.