Sustituir pastillas para dormir por otras opciones que funcionan

Responsive image

by Mirian Díaz
¿Tienes problemas de insomnio o no descansas como deberías? Estos consejos te ayudarán a dejar de tratarte con pastillas para dormir
 

Según la Sociedad Española del Sueño, los españoles no dormimos demasiado bien. De hecho, cerca del 60% no duerme como debería, mientras que más de un 10% no logra descansar. Teniendo estos datos nos damos cuenta de que la calidad del sueño en España deja mucho que desear y las horas que descansamos cada noche no cumplen con las expectativas de lo que debería ser: 7 u 8 horas.

En España ha aumentado el consumo de pastillas para dormir

En España se venden muchas cajas de fármacos sin receta para dormir tipo Dormidina y también se ha convertido en uno de los países donde más benzodiacepinas se consumen. Esa es la razón por la que el Gobierno se propone elaborar un plan de actuación para tratar los problemas de los españoles a la hora de conciliar el sueño, formando a los sanitarios en este sentido para que puedan atender del mejor modo posible a los pacientes que padecen insomnio.

En qué consiste un sueño reparador y cuáles son las clave para alcanzarlo

Para que exista un sueño de buena calidad deben concurrir tres aspectos fundamentales: la duración debe estar en torno a las 7 u 8 horas diarias, el sueño debe ser continuo y no fragmentado y debe ser lo suficientemente profundo y reparador.

Aproximadamente un 10% de la población en España cuenta con algún tipo de trastorno del sueño, ya sea crónico o grave. Además, una buena parte de los españoles se levantan con sensación de sueño y terminan el día muy cansados; síntoma de que no han tenido un sueño suficientemente reparador. Estos problemas de sueño pueden afectar la calidad de vida de las personas e incluso incidir negativamente en su salud.

Lo cierto es que solo nos acordamos de que tenemos que dormir cuando nos metemos en la cama y es básico aprender a dormir bien, algo que está relacionado con el estilo de vida. De ese modo, debemos saber escucharnos y relajarnos para que el sueño empiece a hacer acto de presencia. Estas son algunas claves para llevarlo a buen término:

  • Dedicar un rato al día para pensar en nuestras preocupaciones diarias. Solemos tener la mala costumbre de ponernos a pensar cuando llega la noche. Esto hace que adquiramos una ansiedad nocturna que nos impide dormir bien. Para evitarlo, una buena opción es dedicar unos minutos al día para pensar en lo que nos angustia, de forma que podamos despejar nuestra mente durante la noche.
  • No recurrir a la cafeína por la tarde. A veces nos sentimos cansados en el trabajo y no podemos dar lo mejor de nosotros mismos, por eso muchas veces acudimos a la cafeína para despejar nuestra mente. Sin embargo, la cafeína puede mantenerse en el organismo hasta la noche. Por esa razón, la mejor alternativa es salir a dar un paseo, concedernos un descanso en el trabajo o incluso activar nuestro cuerpo dándole un golpe de frío.
  • Ordenar el dormitorio. Nuestra habitación debe transmitir calma y si está rodeado de suciedad y de ropa por todas partes, es algo que nos puede estresar mucho. Además, para dormir bien, asegúrate de que tus ventanas no dejan pasar la luz y de que la calefacción está entre los 16 y los 20 grados.
  • El cerebro no es un ordenador. A muchas personas les preocupan sus obligaciones y no logra deshacerse de ellas cuando se van a la cama. Lo más indicado en esos casos es bajar nuestro nivel de excitación a través de actividades que nos puedan relajar, ya sea escribir un diario, hablar con la pareja, ver una película o darse un baño relajante.
  • Moverse si no logramos conciliar el sueño. Si han pasado unos minutos y vemos que no somos capaces de dormir, una buena idea puede ser levantarse para tomar un vaso de leche o simplemente cambiar nuestra posición en la cama.
  • No castigarse por haber dormido mal. Descansar es muy importante, pero tampoco pasa nada si no logramos dormir bien durante varias noches. Imagínate que tus pequeños se han puesto malos y has tenido que cuidarlos. Cuando esto sucede, debes pensar que ya podrás dormir bien más adelante, salvo que se trate de periodos mucho más largos, en cuyo caso tendrás que buscar ayuda profesional.