5 pasos para adoptar una mascota de manera responsable

Responsive image

by Ángela Zorrilla
Un animal nunca es un regalo. Pero si se ha tomado la decisión para estos Reyes Magos, Purina explica qué tener en cuenta de cara a sumar a un miembro más a la familia y por qué la adopción siempre es la mejor opción
 

Uno de cada tres animales de compañía regalados durante las fiestas navideñas acaba en las protectoras del país, según indica la Asociación Animalista Libera. Y es que, un animal nunca es un regalo. Incluir una mascota en la familia es una decisión que debe ser meditada y la familia debe analizar si puede asumir la gran responsabilidad que conlleva e implica un compromiso importante que puede superar los 10 años, en términos de dedicación, paciencia, recursos y reestructuración de la rutina o estilo de vida adquirido.

Convivir con una mascota es una experiencia maravillosa que puede enriquecer enormemente la vida de las personas, ofreciendo momentos únicos de cariño y diversión, pero es de vital importancia saber que implica responsabilidad, tiempo y dinero. Los perros son animales extraordinarios con una capacidad infinita de ofrecer cariño, pero tienen un talante dependiente y una serie de necesidades que no puedes pasar por alto.

Los paseos diarios, la rutina de cuidados (baño, cepillado, corte de uñas y limpieza de dientes), así como los tiempos de juego y la socialización con otros perros, son aspectos que formarán parte de la convivencia durante muchos años. Y a esto hay que añadir los gastos como el microchip, la administración de vacunas, la desparasitación, la esterilización, alimentación específica para las distintas etapas de su vida o visitas veterinarias que puedan producirse.

Si te estás planteando adoptar un gato, lo primero que debes valorar es si realmente reúnes las condiciones necesarias para convivir con un felino. Pese a que los gatos son mascotas más independientes que los perros, también necesitan atención, cariño y tiempo, factores que pueden condicionar tu ritmo o estilo de vida habitual durante más de 15 años.

Si, después de analizarlo, se decide que se puede incorporar a un nuevo miembro a la familia, desde Purina siempre promueven la adopción, debido a la gran cantidad de animales abandonados que merecen una segunda oportunidad, tras haber sufrido un proceso de abandono, e incluso en ocasiones de maltrato. Acogerlo en una casa y darle estabilidad, cuidados y el cariño que necesitan le ayudarán a recuperar su confianza y bienestar.

El proceso de adopción se debe realizar de forma controlada y profesional, y se lleva a cabo mediante un protocolo orientado a garantizar el bienestar del animal y adaptación en una familia responsable con unos recursos y estilo de vida que encaje con sus necesidades, al ser ésta la única manera de asegurar que no vuelva a ser abandonado ni pase por más situaciones que puedan traumatizarlo. Pese a lo que pueda pensarse, es un proceso relativamente rápido, en el que la entidad se involucra al 100%, ofreciendo incluso consejo y asesoramiento sobre todo lo referente al animal si lo necesitas.

5 pasos para una adopción responsable

  1. Elegir la mascota ideal para ti y tu familia.
    1. Decidir si preferimos gato o perro, teniendo en cuenta sus caracteres. Los gatos suelen ser más independientes, pero mimosos y los perros más juguetones y necesitan salir varias veces a pasear.
    2. Tamaño: considera el espacio de tu hogar para elegir el tamaño de la mascota
    3. Tipo de pelo: hay pelajes que requieren más cuidados que otros
    4. Edad: las mascotas jóvenes necesitan distintas atenciones a las adultas
    5. Presupuesto: una mascota supone un coste a final de mes, por eso también es importante calcular los gastos que pueden aportar en la compra de alimentos, vacunas y productos de higiene
    6. Tiempo: es importante dedicarle tiempo a tu mascota tanto para sacarla, en el caso de los perros, como para cuidarla y jugar con ella
    7. Personalidad: la mascota y tú tenéis que tener personalidades compatibles.
    8. Estilo de vida es importante encontrar una mascota que armonice con tu rutina y actividades diarias.
  1. Elige un refugio de animales de confianza. Cada refugio cuenta con un proceso de requisitos y filtros para poder dar en adopción.
  2. Prepara tu hogar para la llegada de la nueva mascota con comida y agua, espacios para jugar y juguetes, utensilios de higiene y, también, ten cuidado con los objetos y sustancias que puedan ser peligrosas para el animal.
  3. Hazle sentir seguro en su nuevo hogar, deja que lo explore y que se acerque a ti y a la unidad familiar cuando sienta confianza.
  4. Llévalo al veterinario. Es importante que un especialista lo revise para llevar control de sus vacunas, para esterilizarlo y para comprobar su estado de salud.