El invierno, un gran enemigo de la salud auditiva

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by María Robert 
Los niños y las personas mayores son los más vulnerables a este tipo de afección
 

Con la llegada del frío de los meses de invierno, la salud auditiva requiere una atención especial. Solo con pasear y desplazarse al aire libre, los oídos pasan mucho tiempo expuestos a las bajas temperaturas propias de esta época del año, las cuales pueden variar bruscamente en gradación. Por ello, es importante conocer los principales riesgos y afecciones con tal de evitarlas y reducir su impacto.

La otitis media aguda es la causa de visita al médico más común durante los meses de invierno y puede venir derivada de una faringitis, un catarro o una gripe. Se produce debido a la acumulación de fluido detrás del tímpano y causa una inflamación dolorosa en uno o ambos oídos al mismo tiempo.

Los niños y los mayores, los más vulnerables

De acuerdo con el doctor en otorrinolaringología Juan Royo, los niños y las personas mayores "son los colectivos más vulnerables a esta afección, pues su sistema inmunológico es más sensible al daño externo". Además, en los más pequeños es habitual que se detecte la otitis media serosa o secretora, caracterizada por la presencia y acumulación de moco en los canales auditivos. Sin embargo, el doctor Royo asegura que "esta tipología no provocará problemas de audición permanente si se trata de forma adecuada".

Si bien los casos de tinnitus, reconocibles por el zumbido que provocan en los oídos, no son tan comunes como los de otitis, estos también aparecen con más frecuencia con la llegada del frío. Según consta en un trabajo de investigación publicado en los European Archives of Oto-Rhino-Laryngology, existen "tendencias estacionales significativas" en las búsquedas de Internet sobre el tinnitus con "un pico en los meses de invierno". El mismo estudio apunta a que la constricción de los vasos sanguíneos por el frío explicaría la mayor aparición de tinnitus, que también guarda relación con la reducción de la actividad física y el aumento del consumo de café propios del invierno, ambos conocidos factores de riesgo.

Por otro lado, aunque la presencia de cierto grado de cerumen en los oídos es perfectamente normal a lo largo del año, es conveniente tenerlos protegidos porque la acumulación y endurecimiento de estos a causa del frío puede formar un tapón que dificulte las facultades auditivas.

Conservar la salud auditiva siguiendo las recomendaciones de GAES

Con la finalidad de prevenir estas afecciones, GAES presenta una serie de consejos para ayudar a mantener una buena salud auditiva de cara al próximo invierno. Proteger los oídos del frío utilizando accesorios como orejeras o gorros de lana, mantener fuertes las defensas con una dieta rica en Vitamina B-12, presente en alimentos como la carne roja, la leche y los huevos y limpiar los oídos con regularidad empleando difusores de agua marina y evitando los bastoncillos, por ejemplo.

También recomiendan los especialistas someterse a revisiones de profesionales para anticiparse a cualquier infección, así como evitar los cambios bruscos de temperatura y la estancia prolongada en espacios fríos y mantener los oídos secos.

No automedicarse al identificar síntomas de una infección, por otro lado, es igualmente relevante. Lo mismo que mantener hábitos de vida saludables como practicar ejercicio, dormir lo suficiente y evitar situaciones de estrés.