Cómo la alegría puede ayudarnos a abordar el agotamiento (Parte I)

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by Estefanía Grijota
La simple práctica de cultivar la alegría puede ayudarte, y mucho, a revertir el agotamiento físico y mental. Sin llegar a la positividad tóxica, ser positiva es una de las cosas y poderes más grandes que tienes. Para ti y para siempre
 

Elegir la alegría desde luego no es una tontería. El agotamiento, el estrés y la ansiedad, sino llegas a controlarlo del todo, te puede desbordar, y mucho.

Pero siempre hay una razón detrás, para todo. Los últimos años nos han presentado muchos desafíos y la vida, y lo sabemos, es incierta, porque el vivir aquí y ahora se ha vuelto imprescindible. Vivir, sí, pero ¿de qué forma? En realidad, dependerá única y exclusivamente de tu actitud. Tu actitud frente a todo es lo más poderoso que tienes. Es realidad, es un ingrediente más..., pero muy poderoso si lo sabes utilizar.

¿Qué es el agotamiento?

Definido como un estado de agotamiento físico y mental provocado por períodos excesivos y prolongados de estrés no controlado, el agotamiento puede presentarse de diferentes maneras. La Organización Mundial de la Salud describe tres síntomas distintos: energía agotada y agotamiento (siempre sentirse cansado, sin importar cuánto descanse), sentimientos de negatividad y cinismo (luchar por encontrar el lado positivo o sentir que nada de lo que haga marcará la diferencia) y rendimiento reducido (lucha por alcanzar el mismo nivel que podría haber alcanzado en el pasado).

¿Qué tiene que ver la alegría con el agotamiento?

Cuando se trata de abordar el agotamiento, existen algunas estrategias populares que vienen a la mente: reducir las demandas de nuestra energía, tomarse un tiempo libre para sanar y restaurar, y buscar ayuda profesional. Todas estas estrategias pueden ser increíblemente útiles, pero puede haber algo más que aún no hayas considerado: priorizar la alegría .

La investigación muestra que experimentar alegría u otras emociones positivas puede ayudar a protegernos o recuperarnos del agotamiento. Esto se debe a que experimentar emociones positivas puede ayudarnos a desarrollar resiliencia y otras cualidades que nos ayudan a manejar mejor el estrés. Esto se entiende mejor utilizando una teoría llamada teoría de ampliar y construir, que a menudo se utiliza como base para la psicología positiva.

Según la destacada psicóloga social Barbara Fredrickson, mientras que las emociones negativas pueden impulsarnos a emplear comportamientos limitados y orientados a la supervivencia (como participar en la respuesta de lucha/huida/paralización), los pensamientos y las emociones positivas amplían nuestra conciencia y fomentan nuevos pensamientos y acciones.

Su teoría de ampliar y construir explica cómo cuando experimentamos emociones positivas como la alegría, ampliamos nuestro pensamiento y mejoramos nuestro funcionamiento cognitivo, permitiéndonos recurrir a una amplia gama de posibles soluciones y comportamientos, por lo tanto, construyendo una gran cantidad de recursos mentales. (incluida la resiliencia) que nos ayudan a vivir vidas mejores, más saludables y más satisfactorias.

Y lo bueno es que experimentamos esto como una espiral ascendente positiva, lo que significa que cuanto más experimentemos esas emociones positivas, mayores serán los beneficios. En el siguiente artículo, llegamos a los puntos clave...

Foto principal: Pexels