Los especialistas señalan que existen una serie de rasgos personales que caracterizan a las personas con ansiedad y pueden ser mejorados mediante el trabajo personal o con ayuda profesional. Destacarían: 1-Alta responsabilidad. Suelen ser personas muy autoexigentes, rigurosas, disciplinadas y con una muy alta implicación en todas las tareas. Presentan estándares ...
Los especialistas señalan que existen una serie de rasgos personales que caracterizan a las personas con ansiedad y pueden ser mejorados mediante el trabajo personal o con ayuda profesional. Destacarían:
1-Alta responsabilidad. Suelen ser personas muy autoexigentes, rigurosas, disciplinadas y con una muy alta implicación en todas las tareas. Presentan estándares muy altos por lo que tienden a buscar la perfección, y eso provoca un bajo nivel de satisfacción y un alto nivel de frustración. Aunque puede parecer una virtud y algo deseable y positivo, la realidad es que, si no lo tenemos bien controlado, puede convertirse en un problema muy intenso para conseguir mantener la autoestima en niveles adecuados. Además, este comportamiento implica una alta rigidez mental que impide desarrollar cualidades (tan importantes como la resiliencia) y dificulta mucho el desarrollo personal.
Este rasgo puede trabajarse para reducir su impacto en el bienestar personal. Es preciso aprender a ser flexible, no exigirte siempre la perfección en todo lo que hagas, apreciar la belleza de la imperfección, aceptar el valor de lo que no es permanente y cultivar la simplicidad. Se puede sobrevivir siendo, simplemente, suficientemente buena porque así serás más feliz y productiva en todos los ámbitos (especialmente en el trabajo y en la vida).
2-Exceso de amabilidad. La amabilidad se considera una característica positiva. Ser amable implica ser generoso y altruista y mejora el estado de ánimo. En cambio, un exceso de amabilidad supone un problema porque a esas personas les cuesta poner límites y, probablemente, toleren demasiadas afrentas de los demás. Esta tendencia a la amabilidad provoca centrar la atención en los demás y poner las necesidades de otras personas por delante de las suyas propias. Como consecuencia, reducen su autocuidado y perciben un alto desgaste emocional.
Sería recomendable aprender a poner límites (en el trabajo y en la vida personal) para poder centrarse en uno mismo y sentirse bien.
3-Neuroticismo. Es otro de los cinco grandes rasgos del modelo OCEAN de personalidad (extraversión, apertura a la experiencia, neuroticismo, amabilidad y responsabilidad) y describe lo emocionalmente reactiva y negativa que es una persona en función de su nivel. Las personas con puntuaciones altas en neuroticismo son impulsivas, nerviosas y presentan una inestabilidad emocional que provoca que sientan de forma más intensa las denominadas emociones negativas.
Estas personas con alta reactividad emocional presentan un constante estado de alerta por lo que cualquier estímulo (un ruido, una mala contestación, un disgusto o un plan que no se hace, por ejemplo) les afecta más que a otras.
Se recomienda que realicen actividades que generen serenidad y tranquilidad en su vida para que, con el paso del tiempo, puedan desarrollar una mayor estabilidad emocional.