Puede definirse chantaje emocional como una forma inadecuada, no respetuosa y agresiva de comunicación interpersonal. Se centra en la expresión de una petición de cambio, solicitud de ayuda o manifestación de disconformidad y queja, con el objetivo de conseguir lo que la persona quiere, sin tener en cuenta los deseos ...
Puede definirse chantaje emocional como una forma inadecuada, no respetuosa y agresiva de comunicación interpersonal. Se centra en la expresión de una petición de cambio, solicitud de ayuda o manifestación de disconformidad y queja, con el objetivo de conseguir lo que la persona quiere, sin tener en cuenta los deseos de la otra.
Se centra en generar culpa y malestar en el otro e implementar una conducta de control sobre ella para generarle obligación y miedo. Suele asociarse con la manipulación, una actitud dirigida a influir en la voluntad de la otra persona para conseguir que actúe como uno quiere y no como ella desea realmente. La manipulación ejercida puede ser sutil y no ser percibida por lo que, cuando somos conscientes, ya se ha modificado nuestro comportamiento.
El amor incondicional que surge en alguien que no desea nada a cambio aparece momentáneamente y suele durar poco tiempo. En cualquier relación se espera algo del otro. Es normal que quien ama desee ser correspondido por la persona amada y hacer lo posible por complacerla. Muchas personas viven su vida así, en la normalidad, con conflictos o problemas puntuales típicos de cualquier relación.
La instrumentalización de esta situación puede llevar a que una persona se aproveche de la buena voluntad de otra para utilizarla. Los malentendidos (imaginarios o reales) se inventan o aumentan para conseguir la deseada ventaja afectiva. Cuando la situación se prolonga en el tiempo, puede volverse insoportable y existe el riesgo de que se presente el chantaje emocional. En ocasiones, esta dependencia y asimetría puede llegar a ser consentida e idealizada por quien la vive pues la percibe como prueba de amor.
El problema surge cuando el chantaje emocional se convierte en la forma prioritaria de comunicación entre la pareja, se usa para conseguir lo que se desea del otro y uno de sus miembros abusa de la situación (puede llegar a ser la forma habitual de controlar al otro y conseguir lo que quiere). Aquí se presentaría el abuso y la falta de respeto que caracterizan ciertas rupturas en las que se presentan la sensación de que se han aprovechado de ellas, el despecho, la frustración y la ira.
El chantaje aumenta cuando la persona que lo ejerce se presenta como víctima y expresa un sufrimiento que le proporciona ventaja psicológica sobre su pareja. Con esta actitud supone que la pareja hará (o no hará) todo lo que desee porque establece una deuda afectiva que la pareja debe resarcir por reciprocidad. Sirve para reclamar (de forma inadecuada) atención, dedicación y sufrimiento de la otra parte de la pareja.
Si detectas esta situación en alguna de tus relaciones, busca ayuda profesional para poder resolverla.