Los expertos señalan la importancia de analizar correctamente la conducta de comerse las uñas porque podrían existir de base otros problemas (como la ansiedad, por ejemplo) que requieren un tratamiento específico. Entre las recomendaciones adaptadas a la edad que aportan los especialistas para ayudarte a eliminar el problema o, al menos, ...
Los expertos señalan la importancia de analizar correctamente la conducta de comerse las uñas porque podrían existir de base otros problemas (como la ansiedad, por ejemplo) que requieren un tratamiento específico.
Entre las recomendaciones adaptadas a la edad que aportan los especialistas para ayudarte a eliminar el problema o, al menos, minimizarlo, destacarían:
1-Aplicar productos amargos específicos. No son tóxicos en sí mismos, pero penetran en la uña y generan mal sabor. Se aplican fácilmente sobre la superficie de las uñas y se dejan secar. No tienen brillo y nutren y favorecen el crecimiento normal de las uñas. Cuando metas tus uñas en la boca notarás un sabor amargo y desagradable que te quitará las ganas de hacerlo. Consulta a tu farmacéutico porque puede darte las pautas adecuadas para su utilización. Es preciso ser constante y aplicar el producto, al menos un mes, para erradicar el hábito y no recaer de nuevo.
2-Colocar uñas sintéticas (acrílicas o porcelánicas). Cubren las propias, son demasiado duras para morderlas e impiden que muerdas las tuyas para que crezcan sanas. Se considera una solución más cara pero, en ocasiones, resulta más rápida y eficaz a corto plazo. Acude a un buen profesional y sigue sus indicaciones.
3-Emplear guantes (látex, algodón, lana, etc.). No deben impedirte realizar tu actividad normal porque, si así fuera, dejarías de utilizarlos. No uses guantes elaborados con materiales que te produzcan alergia o aumenten el sudor, porque alterarán tu piel y uñas provocando dermatitis o reblandecimientos.
4-Disfrutar de tus avances. Celebra los pasos que vas dando y alégrate de que la gente de tu alrededor lo vea y te felicite porque te animará a continuar.
5-Hidratar a diario las cutículas. Evitarás que se deshidraten y aparezcan pieles secas. Si, a pesar de todo se presentasen, córtalas con una tijera y nunca tires de ellas con los dientes o dedos.
6-Mantener la boca ocupada. Masticar chicle sin azúcar o chupar un caramelo o cualquier otro producto (regaliz, zanahoria cruda, etc.) que resulte de tu agrado.
7-Ocupar las manos. Puedes llevar una goma en la muñeca o una bolita pequeña en el bolsillo y moverlas cuando te sientas nerviosa. Cualquier actividad (coser o jugar con el móvil, por ejemplo) puede ayudarte.
8-Tapar las uñas con apósitos. No resultan muy cómodos, pero han demostrado ser eficaces. Se recomienda ponerlos sobre las uñas durante un mes y sustituirlos cuando no peguen. Hidrata correctamente las uñas y las cutículas para eliminar pieles secas (o recorta las pieles con unas tijeras).
9-Terapia psicológica. Reforzar la salud emocional y el control de impulsos en momentos de ansiedad, nerviosismo y alta concentración.