Un niño que no quiere ir al colegio puede desarrollar problemas escolares y sociales, si deja de ir al colegio o ver a sus amigos durante mucho tiempo. Los padres pueden ayudarle personalmente o solicitando cita con un psicólogo de niños y adolescentes, que le ayudará para que vuelva a ...
Un niño que no quiere ir al colegio puede desarrollar problemas escolares y sociales, si deja de ir al colegio o ver a sus amigos durante mucho tiempo. Los padres pueden ayudarle personalmente o solicitando cita con un psicólogo de niños y adolescentes, que le ayudará para que vuelva a ir al colegio y pueda realizar todas sus actividades diarias. Algunos niños requieren un tratamiento específico para determinar las causas del miedo, pero se puede tratar con éxito.
Entre las recomendaciones que aportan los especialistas para que tu hijo quiera ir al colegio destacarían:
1-Analizar su conducta. Observar cualquier cambio conductual que presente porque se considera un indicio de que algo no va bien. Si percibes que se comporta de manera diferente, investiga utilizando dibujos o juguetes para mostrar lo que le ocurre porque es posible que no sepa expresarlo con palabras Aprende a detectar las señales que indican que a tu hijo le está sucediendo algo y anímale a contártelo (nunca de manera obligada ni bajo presión).
2-Encontrar una comunicación adecuada. Mantener una comunicación abierta con tu hijo como parte normal de su rutina, es fundamental para ayudarlo. Pregúntale cada día cómo le ha ido, qué ha hecho y cómo se lleva con sus compañeros (así le resultará natural hablar contigo cuando ocurra algo que le moleste) porque sentirá confianza para hablar contigo de lo que le sucede. Utiliza siempre un tono de voz calmado aunque te sientas alterada (sal de la habitación un momento, respira con calma y continúa escuchándole).
3-Establecer rutinas. Imprescindible en cualquier situación es crear rutinas estables en las que sepa con certeza lo que sucederá (horario de juego, tareas, aseo personal, etc.) Explícale que lo vas a dejar en el colegio, tendrá clases, estará con sus amigos y que lo irás (o irán) a recoger al acabar.
4-Hablar con sus profesores. Pueden darte información para comprender las razones por las que tu hijo no quiere ir al colegio (cómo le va, si se lleva bien con sus compañeros o si ha sucedido algo). Es importante comprobar si el ambiente escolar es adecuado para su aprendizaje, un sitio seguro donde se sienta bien, sin miedo ni incertidumbre que le generen estrés.
5-Pedir ayuda profesional. Si la situación con tu hijo continúa y no encuentras respuestas, solicita ayuda profesional (psicólogo infantil o juvenil o un orientador).
6-Validar sus emociones. Cuando tu hijo diga que no quiere ir al colegio valida lo que siente y no le digas que todo estará bien y que nada va a pasar. Ayúdale a expresar lo que siente trabajando con él su lenguaje emocional para que aprenda estrategias que le ayuden a contarte lo que siente.