Leer o no leer, esa es la cuestión. A pesar de vivir en un contexto en el que los hábitos de consumo se inclinan hacia el ámbito digital, la lectura en España se encuentra en uno de sus mejores momentos históricos. Algo más de la mitad de la población (51,2%) ...
Leer o no leer, esa es la cuestión. A pesar de vivir en un contexto en el que los hábitos de consumo se inclinan hacia el ámbito digital, la lectura en España se encuentra en uno de sus mejores momentos históricos. Algo más de la mitad de la población (51,2%) asegura coger un libro al menos una vez por semana. Este porcentaje supone un incremento de dos puntos y medio en los últimos años. Así lo señala el informe Hábitos de Lectura y Compra de Libros en España, publicado por la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE).
Los datos, recogidos en 2024, muestran una división casi perfecta entre quienes cuentan con hábitos de lectura y quienes no. Así, los lectores frecuentes caen ligeramente respecto a 2020, cuando, con motivo de la pandemia, se registraron porcentajes récord en el país (52,7%). En cambio, los lectores ocasionales siguen creciendo y el año pasado se elevaron hasta el 14,3%.
Este auge de los lectores ocasionales, junto con la consolidación de los lectores habituales, hace que el número de personas que se resiste a coger un libro caiga a mínimos históricos. Los datos de la FGEE muestran que el 34,5% de la población española asegura no leer nunca o casi nunca; un porcentaje que ha disminuido seis puntos desde 2017.
Los datos del informe también muestran diferencias sustanciales en relación con los hábitos de lectura entre mujeres y hombres. Las mujeres leen más en su tiempo libre y la diferencia es cada vez mayor. Así, el 71,7% de ellas asegura haber leído un libro en su tiempo libre al menos una vez en los últimos tres meses; un porcentaje que, en el caso de los hombres, cae hasta el 59%.
En los últimos siete años, el porcentaje de mujeres con hábitos de lectura ha crecido cerca de siete puntos, mientras que en los hombres el aumento ha sido de tan solo 4,6 puntos.
Más allá de la diferencia de género, el estudio también señala que los hábitos de lectura son mayores entre los jóvenes que entre las personas de más edad. Así, el 75,3% de los jóvenes de 14 a 24 años asegura leer de forma frecuente u ocasional; un porcentaje que baja al 66,2% entre las personas de 25 a 65 años y se reduce al 55,6% en el caso de mayores de 65 años.
Por nivel de estudios, el informe también muestra diferencias sustanciales. El 84,4% de las personas con estudios universitarios afirma haber leído en su tiempo libre en algún momento de los últimos tres meses. En cambio, el porcentaje es del 61,1% entre quienes tienen estudios secundarios y se reduce al 39,5% entre quienes cuentan con estudios primarios.
Por comunidades autónomas, Madrid, Catalunya, País Vasco, Navarra y Galicia son los territorios con mayores hábitos de lectura; en cambio, Extremadura y Cantabria son las regiones donde menos se lee.
