La levadura de cerveza es un hongo microscópico que se encuentra en la naturaleza en la piel de ciertas frutas y, muy abundantemente, en el mosto de la cerveza. Para fines nutritivos y alimentarios se prepara en laboratorios a partir de levadura cultivada para obtenerla en su estado más puro ...
La levadura de cerveza es un hongo microscópico que se encuentra en la naturaleza en la piel de ciertas frutas y, muy abundantemente, en el mosto de la cerveza. Para fines nutritivos y alimentarios se prepara en laboratorios a partir de levadura cultivada para obtenerla en su estado más puro y que contenga los mejores microorganismos seleccionados específicamente. Se usan las de una cepa determinada de Saccharomyces cerevisiae pues se ha comprobado que son las más indicadas.
Esta levadura se utiliza para obtener cerveza a partir de malta, pues reacciona con los azúcares, quedando depositada en las cubas de maduración y almacenaje. Aunque se puede producir de esta manera, la levadura no contiene alcohol ni engorda. Tampoco tiene almidón, azúcar, lactosa ni gluten, por lo que puede ser consumida por un amplio número de personas con diferentes características (celíacos, intolerantes a la lactosa, etc.)
En su composición química destacaría la presencia de:
-Ácidos grasos (oleico y linoléico, especialmente) que se consideran beneficiosos para el sistema circulatorio.
-Fibra. Es un elemento fundamental para la regulación del tránsito intestinal.
-Minerales (hierro, selenio, zinc y cromo, especialmente) y aporta un bajo contenido en sodio (por lo que la pueden tomar las personas hipertensas).
-Proteínas de alto valor biológico (con los aminoácidos esenciales) que la convierten en un elemento adecuado para personas que siguen dietas vegetarianas o bajas en calorías, pues su contenido proteico es comparable al de alimentos como la leche o el huevo.
-Vitaminas del grupo B (B1, B2, B6 y ácido fólico, fundamentalmente) que resultan imprescindibles cuando se realizan dietas deficitarias en ellas.
La presencia de estos compuestos convierte a la levadura de cerveza en un elemento muy interesante como suplemento alimentario para mejorar el estado de la piel, el cabello frágil, las uñas quebradizas y reducir el cansancio. También colabora en el aumento de las defensas del organismo y en el buen estado y funcionamiento de la flora intestinal.
Se ha aprobado su uso en casos de pérdida de apetito y formas crónicas de acné y forunculosis. Además, se usan algunas cepas, para reducir la diarrea aguda y en prevención y tratamiento de la diarrea del viajero. Se considera que disminuye los niveles de glucemia postparto y los triglicéridos y aumenta el HDL (por su contenido en cromo). También hay estudios que relacionan su consumo con la reducción de la congestión nasal asociada a la rinitis estacional alérgica. Debe reducirse su ingesta en personas con altos niveles de ácido úrico.
Existen diferentes posibilidades de consumo porque los laboratorios han elaborado varios productos distintos que favorecen su administración. Una buena opción es la que procede de cultivos enriquecidos con minerales y vitaminas, así como la liofilizada o la deshidratada. Puedes comprarla aisladamente en diferentes preparados sola o combinada con vitaminas y minerales. Se comercializa en forma de cápsulas, sobres, escamas, copos, polvo, etc. Consulta su consumo a un especialista.