Tapones de oído: cómo reconocerlos y qué hacer antes de que vayan a más

Ángela Zorrilla

¿Alguna vez has notado esa sensación de oído "taponado", como si llevaras un altavoz dentro de la cabeza y el sonido llegara amortiguado? Es una molestia más común de lo que pensamos. Te contamos, de manera sencilla y cercana, cómo saber si tienes un tapón de cera, cuándo preocuparte y qué pasos seguir para solucionarlo con total seguridad.

30/12/2025

Puede aparecer después de una ducha, tras un vuelo o simplemente sin previo aviso. Un día notas que oyes peor por un oído y, de repente, todo apunta a lo mismo: un tapón de cera. Pero ¿cómo reconocerlo realmente? La pista más evidente es la pérdida de audición parcial. No es ...

Puede aparecer después de una ducha, tras un vuelo o simplemente sin previo aviso. Un día notas que oyes peor por un oído y, de repente, todo apunta a lo mismo: un tapón de cera. Pero ¿cómo reconocerlo realmente?

La pista más evidente es la pérdida de audición parcial. No es un dolor punzante ni un pitido constante, sino algo más sutil. De repente, escuchas más bajo, como si tuvieras agua dentro del oído o como si el sonido no terminara de llegar. A veces se acompaña de presión, un pequeño "eco interno" o un ligero zumbido. En algunos casos, puede aparecer picor o incluso algo de mareo. Todo ello encaja con la presencia de un tapón, una acumulación de cerumen que ha bloqueado la entrada del canal auditivo.

Mitos y consejos para solucionarlo

Sin embargo, un error habitual es intentar comprobarlo uno mismo con bastoncillos. Error. Lejos de sacarlo, suelen empujar la cera hacia dentro y compactarla. Así que, si tu primer impulso es "lo saco rápido", conviene frenar: la autoexploración profunda es uno de los motivos más frecuentes por los que un tapón acaba empeorando.

La duda, entonces, es qué hacer. Antes de nada, mantener la calma: un tapón de cera no suele ser grave y se puede solucionar fácilmente. Si no hay dolor intenso, fiebre ni secreción, lo habitual es recurrir a gotas óticas reblandecedoras, que ayudan a disolver la cera poco a poco. Suelen necesitar unos días para hacer efecto, así que la clave es tener paciencia.

También puedes intentar la técnica más sencilla y segura de todas. Es la de dejar que el agua tibia de la ducha entre suavemente y, al salir, inclinar la cabeza para que drene. No hace falta presión, ni jeringuillas caseras, ni maniobras extrañas. Cuando la cera empieza a ablandarse, es habitual notar pequeños cambios en la audición o incluso que el oído "se destapa" de golpe.

Hay, eso sí, situaciones en las que es mejor pedir ayuda profesional. Si el oído duele, supura, notas pérdida de audición repentina o tienes antecedentes de perforación de tímpano, lo adecuado es acudir al médico o al especialista en otorrino. Ellos pueden retirar el tapón de forma segura mediante irrigación o aspiración, en una técnica indolora y muy rápida.

¿Se pueden prevenir los taponer de cera?

Para evitar que todo esto vuelva a ocurrir, mantener una higiene correcta es clave… y curiosamente, consiste en hacer menos de lo que creemos. El oído se limpia solo. La cera se desplaza hacia afuera de forma natural. Lo único necesario es lavar la parte externa sin introducir nada en el conducto. Y si eres de los que generan mucha cera o sufren tapones con frecuencia, una revisión periódica puede ahorrarte más de un susto.

En resumen, si notas que oyes menos, sientes presión o un sonido amortiguado, es posible que tengas un tapón. Con calma, buenos hábitos y sin bastoncillos, todo se resuelve más fácil de lo que parece. Y tus oídos, agradecidos.

Los lugares más bonitos de España para empezar el año sobre ruedas
El frío de invierno puede agravar los trastornos de la articulación temporomandibular
Mafalda Soto, Mujer del Mes: "el empoderamiento no es poder con todo, es elegir sin culpa"

Cookie Consent

This website uses cookies or similar technologies, to enhance your browsing experience and provide personalized recommendations. By continuing to use our website, you agree to our Privacy Policy