Si estás cansada de empezar un rollo de papel de regalo nuevo continuamente y de que este no te llegue para envolver todos los artículos que vas a regalar, presta atención a la forma en la que lo haces para poder aprovechar al máximo su superficie. Por ejemplo, cuando el ...
Si estás cansada de empezar un rollo de papel de regalo nuevo continuamente y de que este no te llegue para envolver todos los artículos que vas a regalar, presta atención a la forma en la que lo haces para poder aprovechar al máximo su superficie. Por ejemplo, cuando el envase del producto es cuadrado y en un principio hemos tomado mal la medida, ya que en el momento de empaquetarlo comprobamos que este se ha quedado corto. Tan solo habría que girar el paquete y colocarlo en diagonal, así al hacer los pliegues para cerrarlo cubriría totalmente todas sus partes, según se observa en el vídeo de INNOVA manualidades. En el caso de que el regalo que queramos hacer tenga un formato circular, con utilizar un pequeño trozo de papel, lograrás que quede un envoltorio vistoso. Para ello sitúa el elemento tumbado en el centro, colócale un celo para que no se mueva y comienza envolviendo su parte inferior, metiendo cuidadosamente los pliegues hacia dentro. Luego pon de pie el envase, ve girándolo a medida que vas realizando los pliegues hasta completar el papel disponible. Para evitar que este se deshaga, ponle una pegatina navideña o una cinta adhesiva decorativa, según se muestra en el TikTok de Ordenconpaz.
Para que las cajas de bombones o de galletas, así como los libros puedan albergar un secreto extra, puedes aprovechar el envoltorio para dejar un hueco a modo de bolsillo en el que introducir una tarjeta con dedicatoria, unas gominolas o caramelos relacionados con la época festiva, o unas flores secas o preservadas. En el videotutorial de Tips de Lina aconsejan poner el paquete en el centro, cubrirlo con papel dejando una parte visible y a partir de ahí realizar dobleces en pico en ambos laterales, que te servirán como solapas para cerrar el envoltorio, de modo que una vez sellado, tendrá aspecto de sobre. De este modo, no te hará falta usar tanto celo y podrás emplear el papel para una nueva función, la de contenedor de almacenaje. Otra opción, un poco más rápida y que te servirá para aprovechar los paquetes de cartón de los cereales o galletas que tengas en casa, es la que viene a continuación, de la mano de Rosa Virginia. Una vez seleccionado el envase de cartón, deposita tu presente en su interior, ciérralo y recúbrelo con un papel monocromático o estampado. En el vídeo optan por la primera opción y le añaden un hilo decorativo y una cinta adhesiva para sellarlo. Así, jugarás al despiste con tu agasajado y te resultará más sencillo de envolver. Para que el regalo en sí una vez envuelto con un papel de estraza no se vea tan soso, siempre puedes decorarlo con una figura decorativa hecha por ti misma. Para comprobar el resultado, sigue los pasos que te marcan en el perfil de WESTWING. Coge una cartulina de color, dibuja varios círculos, recórtalos, dóblalos por la mitad y ve pegándolos unos a otros como si fuese un acordeón hasta formar una bola navideña. Seguidamente, pégalos a la parte superior del paquete, haz un lazo con una cinta (que puede ser en la misma tonalidad que la cartulina o en una diferente) y fíjala también al papel. Si quieres copiar la apertura de algunas de las cajas de galletas que hay el mercado que al tirar su tira se abren fácilmente, a la hora de empaquetar tu regalo pega en la parte central una cartulina con una cinta, cierra tu paquete como siempre, pero en esta ocasión deja al descubierto su cierre colgante, como proponen en el Instagram de la plataforma de decoración.
Una forma de reutilizar los papeles de regalo para envolver otros presentes a lo largo del año es no usar ningún tipo de cinta adhesiva y servirse solamente de los pliegues que se realizan. En el canal de YouTube de Ricardo ManosTijeras enseñan cómo hacer para que al empaquetar un libro con papel este se mantenga fijo. Para ello toma como referencia la medida de un libro, y va realizando pliegues hasta no dejar nada a la vista. Por último, esconde la solapa en el interior del hueco que queda libre después de llevar a cabo las dobleces pertinentes.
Si te has propuesto regalar un peluche, cógelo como referencia para cortar el papel antes de ponerte a envolverlo. Después, ve preparando el contenedor de papel donde lo vas a meter. En su parte central coloca un trozo de celo y a continuación acomoda su base, haciendo una serie de dobleces y sellándolo con otro trozo de cinta. Una vez completado este paso, guarda el peluche en su interior, cierra el paquete, enrollando un poco su parte superior y añádele algún adorno decorativo, tal y como se indica en el vídeo de Ruz.
FOTO PRINCIPAL.: Foto de Karola G en Pexels.