Cuando comenzamos dudar si podemos alcanzar una meta importante en la vida, a menudo se siente como una señal para danos por vencido. Pero la ciencia sugiere que cuestionar esas dudas puede fortalecer el compromiso con uno mismo. Así lo demuestra una investigación que acaba de ver la luz en ...
Cuando comenzamos dudar si podemos alcanzar una meta importante en la vida, a menudo se siente como una señal para danos por vencido. Pero la ciencia sugiere que cuestionar esas dudas puede fortalecer el compromiso con uno mismo. Así lo demuestra una investigación que acaba de ver la luz en la revista 'Self and Identity'.
En concreto, el estudio, dirigido por Patrick Carroll, profesor de psicología de la Universidad Estatal de Ohio, descubrió que las personas a quienes se les animó a dudar de sus propias dudas se comprometieron más con sus objetivos, no menos. Es decir, "este estudio descubrió que inducir dudas en las propias dudas puede ser una fórmula para la confianza", afirma Carroll.
El trabajo se centró en lo que los psicólogos llaman objetivos de identidad: objetivos a largo plazo vinculados a la persona que se desea convertir, como ser médico, artista o padre. Cuando surgen obstáculos, las personas pueden experimentar una "crisis de acción", lo que significa que no están seguras de si seguir persiguiendo el objetivo o abandonarlo, según los investigadores.
Carroll quería comprender qué sucede no solo cuando las personas dudan de sus objetivos, sino también cuando comienzan a cuestionarse si esas dudas son siquiera válidas. Así, para llevarlo a cabo, 267 adultos completaron una encuesta sobre su objetivo personal más importante y su grado de incertidumbre al respecto. A continuación, se les pidió a los participantes que completaran una tarea de escritura no relacionada. A la mitad se les pidió que escribieran sobre una ocasión en la que se sintieron seguros de sus pensamientos. La otra mitad escribió sobre una ocasión en la que dudaron de sus propios pensamientos. Y posteriormente, los calificaron su compromiso con el logro de su objetivo.
Los resultados mostraron un patrón: las personas que ya dudaban de su objetivo y luego escribieron sobre su confianza se mostraron menos comprometidas, probablemente porque se sentían más seguras de que sus dudas eran correctas. Por contra, quienes dudaron de su objetivo y luego escribieron sobre sus dudas y sobre sus propios pensamientos se mostraron más comprometidas. Por lo tanto, escribir sobre la duda les hizo cuestionar si sus dudas sobre el objetivo eran válidas. "En cierto sentido, podría parecer que la duda es aditiva. Duda más duda equivale a más duda, Pero este estudio encontró lo contrario: duda más duda equivale a menos duda", señala el autor.
Asimismo, encontró resultados similares en un segundo estudio con 130 estudiantes universitarios. En esta ocasión, los participantes completaron la encuesta de objetivos con la mano no dominante, un método conocido por hacer que las personas cuestionen sus propios pensamientos porque la escritura resulta incómoda y temblorosa.
"En dos estudios diferentes, descubrimos que inducir la duda metacognitiva puede llevar a las personas a dudar de sus propias dudas", indica Carroll. Añade que este enfoque puede ser útil con la guía de otra persona, como un terapeuta, un profesor, un amigo o un padre, pero debe usarse con cuidado. "No se debe socavar la humildad y reemplazarla por un exceso de confianza o una certeza prematura. Esto debe usarse con prudencia", advierte para concluir.