Aunque en las Navidades se condensan todos los actos posibles en muy pocos días y las comilonas se van sucediendo unas a las otras, al igual que las reuniones entre familiares y amigos, también es cierto que no da tiempo ni para aburrirse y que el tiempo pasa volando. Hace ...
Aunque en las Navidades se condensan todos los actos posibles en muy pocos días y las comilonas se van sucediendo unas a las otras, al igual que las reuniones entre familiares y amigos, también es cierto que no da tiempo ni para aburrirse y que el tiempo pasa volando. Hace nada estábamos en diciembre y en unos pocos días entrábamos de lleno en las celebraciones con las comilonas multitudinarias y rituales festivos, y al poco rato estábamos comiendo las uvas y despidiendo al viejo año para dar la bienvenida al nuevo, deseando que este sea una versión mejorada del anterior. Con la llegada de enero, los hogares se preparan para la llegada de los Reyes Magos, los más pequeños y pequeñas de la casa están impacientes por comprobar qué les han traído y por ver si han cumplido al detalle sus peticiones, les cuesta irse a dormir de lo nerviosos y nerviosas que están. Los padres, de algún modo, también sienten ese gusanillo de la infancia y están deseando que llegue el día para ver sonreír a sus retoños, estar a su lado en la apertura de regalos y jugar con ellos hasta caer rendidos. Los fogones vuelven a encenderse, las cocinas afinan sus recipientes de cocción y utensilios mientras los hornos lo tienen todo listo para la siguiente hornada. Una mezcla de olores se percibe en el ambiente y el sentido del gusto está más despierto que nunca para probar la próxima receta.
Con el Roscón de Reyes se despide la época de celebraciones antes de volver a la normalidad, la vuelta a las clases, al trabajo y a los quehaceres diarios, en los que los propósitos del año nuevo están más que presentes que nunca: ir al gimnasio, apuntarse a la academia para estudiar un idioma o retomar las clases tras el parón, comer más saludable, ahorrar… La lista podría hacerse interminable. Pero antes de pensar en lo que vendrá, mejor disfrutar el último día de las fiestas preparando un roscón casero.
Lo clásico, siempre es un acierto
Si no te quieres complicar mucho con la elaboración de este dulce, prueba a hacer uno sencillo con los ingredientes de toda la vida. Seguro que gusta a todos los comensales. En el caso de que te sobre, siempre puedes guardarlo dentro de un recipiente hermético para degustarlo en los días posteriores. En el canal de YouTube de GUILLE RODRIGUEZ han apostado por esta opción tomando como modelo el elaborado por annarecetasfaciles, para la que no hace falta nada más que harina, leche, azúcar, huevos, levadura, mantequilla, agua de azahar, ralladura de naranja y de limón, sal, fruta confitada y almendra laminada para la decoración.
Roscón de Reyes
Ingredientes
(Para la decoración:)
Elaboración:
En un vaso con leche templada diluye la levadura. Después, coge un bol amplio e introduce en su interior la harina, haz un agujero en su centro con una cuchara y deposita en él, la mezcla anterior y una pizca de sal. Añade los huevos, el azúcar, la ralladura de naranja y de limón, el agua de azahar, la mantequilla y remueve bien entre 5 y 10 minutos. Tras ese paso, amásala con las manos, agrega una pizca de harina y continúa amasando que esta no se pegue. Tápala con un paño y deja que repose unos 10 minutos. Después, realiza una serie de pliegues, como indican en el vídeo, y déjala otros 10 minutos más. Tendrás que repetir el proceso otra vez más. Luego, engrasa un bol con aceite y coloca la masa dentro de él. Cúbrelo con papel film y espera que doble su volumen, entre dos o tres horas aproximadamente. A continuación, quítale el aire, realiza unos cuantos pliegues y deja que repose unos 10 minutos. Tras este paso, hazle el agujero al roscón con ayuda de las manos. Ponlo sobre un trozo de papel de horno, tápalo con papel film y cuando transcurra más o menos una hora, píntalo con huevo batido y decóralo con fruta confitada, un poco de glaseado y almendras laminadas. Precalienta el horno a 200 ºC. Por último, hornéalo a 180 ºC durante 25 minutos.
Extra de jugosidad
En el caso de que te hayas animado a hacer un roscón en casa y este te haya quedado un poco soso o seco, no te preocupes, no está todo perdido. Podrás salvarlo agregándole un relleno, una cobertura o ambas cosas. Desde los sabores más tradicionales, como el chocolate, la nata o la crema, hasta los más novedosos: crema de pistacho, de galletas, de chocolatinas o de frutos rojos, las propuestas son infinitas. Por ejemplo, en el videotutorial de Alma Obregon muestra cómo hacer uno de pistacho, una alternativa que está bastante en tendencia y es que el pistacho casi ha sido el producto más recurrente el año pasado, ya que poco a poco ha ido colonizando diferentes postres y platos salados, llegando a colarse también dentro de los dulces navideños. Este dulce es un poco más laborioso que el anterior porque su proceso se divide en varias partes, pero también puede ser una excelente alternativa a tener en cuenta, sobre todo si ya se domina el tradicional o se busca una idea más original.
Roscón de pistacho
Ingredientes
(Para el tangzhong:)
60 g de agua.
20 g de leche entera.
14 g de harina de fuerza.
(Para la masa:)
(Para el relleno:)
(Para la decoración:)
Elaboración:
En un cazo echa la harina, el agua y la leche, remueve con un utensilio hasta que no haya ningún grumo. Cuando esto ocurra, enciende el fuego, ve removiendo y una vez que espese, deja que enfríe dentro de un bol tapado con film. Con esta técnica asiática conseguirás que el roscón quede más jugoso, tal y como indica la experta en el vídeo dedicado a otra receta de roscón. Una vez que este paso esté listo, pasa esta masa para un bol, agrega la harina, la levadura, el azúcar, la sal, la pasta de pistacho, el azúcar invertido, la leche, los huevos y amásalo con ayuda de una batidora eléctrica. Cuando la masa esté integrada, añade los pistachos picados y continúa amasando a mano. Para ello, engrasa la superficie de trabajo, ve realizando pliegues en la masa hasta que no se pegue a las manos. Después, engrasa un recipiente y ponla a fermentar en su interior durante 90 minutos. Luego, retírale el gas, amásala con harina, haz el agujero en el centro y colócala sobre un trozo de papel de horno. Cúbrela con papel film y deja que el roscón doble su tamaño durante al menos una hora. A continuación, píntalo con huevo, mételo dentro del horno a 180 ºC unos 20 minutos. Cuando se haga, ponlo a enfriar y mientras tanto aprovecha para preparar la decoración con la nata caliente, el chocolate blanco derretido y la pasta de pistacho, bátelo con unas varillas de mano y cúbrelo con papel film. Seguidamente, haz el relleno con el azúcar y el agua caliente y, al mismo tiempo, bate las yemas con la batidora eléctrica. Cuando el azúcar comience a cristalizarse, mézclalo con las yemas, agrega la mantequilla y la pasta de pistacho. Por último, corta el roscón por la mitad, rellénalo con la crema y decóralo con el glaseado de chocolate blanco y pistacho, y los pistachos troceados.
En su versión salada
Como durante estas fechas seguro que el dulce ha desbancado al salado porque las opciones son muchas y muy abundantes y no solo se limitan los clásicos (turrones, polvorones y mazapanes), sino que también incluyen galletas, bombones, pasteles, bizcochos y todo tipo de chucherías, es normal que le quieras dar un poco de tregua a tu paladar y a tu estómago con caprichos un poco más saludables. No se trata de renunciar al Roscón de Reyes, sino de optar por una opción menos copiosa, más crujiente y para la que no haga falta utilizar ningún ingrediente que lleve azúcar. Para ahorrar un poco de tiempo en su elaboración, utiliza una plancha de hojaldre como masa, tal y como sugiere Paula Aguilar en su canal.
Roscón salado
Ingredientes
Elaboración:
Extiende la lámina de hojaldre y dale forma circular con ayuda de un plato, un bol y un cuchillo, cúbrela con cebolla caramelizada, unas rodajas de queso de cabra y cierra la masa. Luego, píntala con huevo batido y hornéala a 180 ºC unos 25 minutos.
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