Sin embargo, en medio de esta abundancia surgen preguntas clave: ¿son todos los métodos de adelgazamiento igual de válidos? ¿Qué diferencia un tratamiento seguro de una solución pasajera? Un mercado saturado que genera confusión Actualmente conviven decenas de propuestas para perder peso: dietas extremadamente restrictivas, retos virales, suplementos "milagro", planes detox, entrenamientos ...
Sin embargo, en medio de esta abundancia surgen preguntas clave: ¿son todos los métodos de adelgazamiento igual de válidos? ¿Qué diferencia un tratamiento seguro de una solución pasajera?
Actualmente conviven decenas de propuestas para perder peso: dietas extremadamente restrictivas, retos virales, suplementos "milagro", planes detox, entrenamientos muy intensivos…. Esta saturación puede llevar a tomar decisiones precipitadas, a menudo basadas más en promesas llamativas y en la necesidad de probar algo diferente, que en evidencia científica.
Los expertos coinciden en que la pérdida de peso no debe enfocarse como una competición, pero la rapidez en los resultados no es una problemática en sí misma, puesto que no está asociada directamente con ningún efecto adverso si se hace de manera correcta. De hecho, algunos métodos basados en evidencia científica ofrecen resultados rápidos y eficaces.
El riesgo aparece cuando se promete velocidad sin supervisión médica, sin seguimiento profesional o sin un fundamento científico sólido que asegure una pérdida de peso de calidad.
A la hora de elegir un tratamiento para perder peso, los profesionales recomiendan tener en cuenta cinco criterios esenciales:
En los últimos años, la dieta cetogénica ha ganado popularidad como una estrategia efectiva para la pérdida de peso. Esta dieta se basa en una ingesta baja de hidratos de carbono, lo que pone al cuerpo en un estado metabólico llamado cetosis. En este estado, el organismo empieza a quemar la grasa acumulada como fuente principal de energía, en lugar de utilizar los azúcares.
Un punto que hay que tener en cuenta de las dietas cetogénicas es que pueden ser altas en grasa o bajas en grasa, cosa que, muchas veces, pasamos por alto, y es más importante de lo que creemos. Diversos estudios científicos han demostrado que las dietas cetogénicas bajas en grasa y calorías tienen mayor eficacia en lo que a pérdida de masa grasa se refiere.
Los estudios que examinan la composición corporal demuestran que este tipo de dietas son más efectivas para la pérdida selectiva de grasa y la conservación de la masa muscular. En este sentido, algunos ensayos clínicos que evalúan un protocolo pautado y supervisado de dieta cetogénica baja en calorías señalan que el 88% del peso perdido es masa grasa, y que se pierde 3 veces más peso en el mismo tiempo que con una dieta hipocalórica.
La preservación de la masa muscular es un elemento muy importante y, en muchos casos, es una asignatura pendiente en los tratamientos de pérdida de peso, pero también es igual de clave la motivación de ver resultados desde el inicio. Pero el primer paso hacia un proceso seguro de pérdida de peso debe ser una evaluación médica personalizada que permita seleccionar el tratamiento adecuado según las necesidades, el estado de salud y los objetivos de cada persona.