Activa tu circulación con esta tabla de ejercicios de andar por casa

Merce Rey

Libera tensiones, reduce la sensación de pesadez en los músculos y gana en flexibilidad con esta rutina deportiva que podrás practicar cómodamente en tu salón. 

20/01/2026

Cuando pasamos mucho tiempo en la misma posición, ya sea de pie, sentada frente al ordenador o realizando una actividad repetitiva, los músculos se cargan, las articulaciones se agarrotan y aparecen malas posturas que, en algunos casos, pueden venir acompañadas de dolor. Para evitar que esto suceda, conviene llevar a ...

Cuando pasamos mucho tiempo en la misma posición, ya sea de pie, sentada frente al ordenador o realizando una actividad repetitiva, los músculos se cargan, las articulaciones se agarrotan y aparecen malas posturas que, en algunos casos, pueden venir acompañadas de dolor. Para evitar que esto suceda, conviene llevar a cabo una serie de medidas preventivas, como sentarse correctamente en la silla, levantarse de vez en cuando para dar un pequeño paseo, asomarse a la ventana y mirar a lo lejos para descansar un poco la vista. También se puede combinar con la realización de una serie de ejercicios para mejorar la circulación sanguínea, incrementar la flexibilidad, la fuerza y ganar en equilibrio, combatiendo la rigidez muscular, el dolor de las articulaciones y la sensación de pesadez. Además, para que sea efectivo se debe ser constante con la rutina deportiva, ya que ayudará a liberar tensiones y el estrés acumulado durante la jornada diaria, favorecerá un movimiento fluido y contribuirá a un mejor descanso nocturno. Para poner todas las anteriores ideas en práctica, coge una esterilla, colócate boca abajo en disposición de plancha, tanto puedes utilizar los antebrazos como las palmas de las manos de punto apoyo, eso va a depender de como te resulte más cómodo. Estira las piernas y en vez de quedarte en una posición estática, mueve una pierna hacia un lado y luego haz lo mismo con la otra para realizar el movimiento de apertura y cierre, tal y como se muestra en el vídeo de Cristian Deporte & Salud.

Aprovechando que estás colocada de esta forma, apoya las palmas de las manos sobre la superficie, flexiona y mueve enérgicamente las rodillas hacia delante, como si estuvieras escalando una montaña, siguiendo los pasos de Luis Serra

Otro ejercicio muy sencillo es el que viene a continuación. Ponte boca arriba, apoya la cabeza sobre la esterilla, contrae el abdomen, eleva las piernas y una vez que tengas las rodillas por encima de las caderas, comienza a mover las piernas y los pies como si fueses en una bicicleta, según indica Marcos Sacristán | Fisioterapia a tu alcance en su perfil. Repite el mismo movimiento en el sentido inverso. 

Utiliza una silla como apoyo y ponte sobre la punta de los pies, aguantando en esa posición durante unos segundos. Después, levanta la punta de los pies y colócate sobre los talones. A continuación, ponte sobre la punta de los dedos, mientras mantienes la pierna contraria flexionada unos segundos. Aquí también estarás trabajando el equilibrio y la fuerza. Repite el proceso con el pie anterior, como señalan en el canal Julio Palacios | Fisioterapia Latina. Dejando a un lado la silla, otra variante podría ser la de ponerse sobre la punta de los pies e ir caminando hacia delante y luego hacia atrás, o sin desplazarse del sitio combinar las superficies de apoyo, primero colocar los pies en punta y luego levantar el talón, repitiéndolo varias veces seguidas. 

Continúa de pie. Con la siguiente propuesta, además de ganar en movilidad y mejorar la fluidez del movimiento, trabajarás la coordinación. Para ello haz unos jumping jacks, de la mano de Beatriz Crespo Ruiz | Microhábitos Saludables. La experta recomienda hacer el siguiente ejercicio poco a poco, de forma progresiva, primero realizando un movimiento de piernas, abriendo y cerrando. En la siguiente fase aconseja acompañarlo de un movimiento de brazos. Seguidamente, añade al movimiento de abrir y cerrar las piernas, unos saltos y combínalos con una apertura y cierre de brazos. 

Otro sencillo ejercicio en el que intervienen los brazos es el que recogen el videotutorial de Respirando Azul Clarito, en el que la profesional está de pie, con las piernas ligeramente separadas y extiende los brazos hacia arriba colocándose sobre la punta de los pies para luego volver al punto de partida. Otra variante de este ejercicio podría ser la de elevar un brazo hacia arriba mientras el otro está extendido hacia atrás, alternando entre un brazo y el siguiente. Tras este paso, asienta tus pies sobre la esterilla, haz un pequeño salto, extiende los brazos de forma lateral y muévelos enérgicamente hacia atrás y hacia delante para terminar dándote un abrazo a ti misma. Una vez completado este paso, mueve ambos brazos hacia la izquierda, dirigiéndolos hacia arriba y retuerce ligeramente la pierna contraria, que tendrá que estar con el pie en punta. Haz el mismo movimiento hacia el otro sentido.

Para mejorar la circulación en las manos, siéntate en una silla, con los brazos estirados hacia abajo, abre y cierra las manos. Prosigue haciendo pequeños movimientos hacia atrás y hacia delante para conseguir realizar una extensión del codo al mismo tiempo que se acompaña con un cierre y apertura de manos, como explican en FisioActivo


FOTO PRINCIPAL.: Foto de Olivia Bauso en Unsplash.
 

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