Según los expertos nutricionistas de Danone, la microbiota intestinal cumple funciones esenciales para la vida humana. Nos ayuda a digerir los alimentos, sobre todo aquellos ricos en fibra alimentaria, como las verduras, las frutas, las legumbres, y a extraer el último ápice de energía de ellos. Y fabrica vitaminas esenciales, como la K, la ...
Según los expertos nutricionistas de Danone, la microbiota intestinal cumple funciones esenciales para la vida humana. Nos ayuda a digerir los alimentos, sobre todo aquellos ricos en fibra alimentaria, como las verduras, las frutas, las legumbres, y a extraer el último ápice de energía de ellos. Y fabrica vitaminas esenciales, como la K, la B12 y la B9, lo que, junto con la dieta, nos ayuda a alcanzar los requerimientos diarios necesarios.
El secreto de una buena microbiota intestinal
La microbiota intestinal, formada por los microorganismos que conviven en el intestino, desempeña un papel crucial en la digestión, en el mantenimiento de la mucosa intestinal y en el equilibrio del sistema inmunitario.
Cuando la alimentación se altera de forma brusca o se encadenan varios días de excesos, su composición puede verse modificada, lo que incrementa la sensibilidad del aparato digestivo frente a determinados alimentos y favorece la aparición de molestias.

"Tras periodos de comidas más grasas, mayor consumo de alcohol o cambios en los horarios resulta habitual que se intensifiquen la hinchazón y la dispepsia. En la mayoría de las personas, estos síntomas remiten al recuperar rutinas, aunque conviene observar su evolución para descartar señales de alarma", explica Nuria Cañas, nutricionista de Blua de Sanitas.
Qué pasa tras un periodo de comidas excesivas
Desde Sanitas establecen que algunas personas con antecedentes de reflujo, gastritis, síndrome de intestino irritable, enfermedad inflamatoria intestinal o intolerancias alimentarias pueden tener contratiempos tras las comidas excesivas de Navidad y aumentar su malestar.
"La vuelta a los horarios habituales debe realizarse de forma progresiva y sin restricciones extremas. Recuperar la regularidad y optar por digestiones sencillas permite estabilizar el aparato digestivo sin generar un efecto rebote", añade Andrea Azcárate, jefe de servicio de Endocrinología del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja.
Pautas de cuidado de la microbiota
Recuperar horarios regulares con margen digestivo
Los nutricionistas de Sanitas aconsejan adelantar la cena y evitar acostarse inmediatamente después de comer permite reducir el reflujo y facilita un descanso de mayor calidad, lo que repercute de forma positiva en la tolerancia digestiva del día siguiente.

Optar durante unos días por cocciones suaves
Es decir, comer de manera consciente a base de verduras cocidas, caldos o cremas ayudan a aliviar la sensación de pesadez.
Incorporar alimentos que favorecen la microbiota
Como por ejemplo los alimentos en forma de yogur natural, kéfir u otros fermentados pueden resultar útiles en personas que los toleran bien. Combinarlos con legumbres, verduras ricas en fibra, frutas y alimentos fuente de almidón resistente (lo obtenemos cocinando arroz, patata, boniato o pasta y enfriándolos posteriormente en la nevera durante al menos 24 h) contribuye a un ecosistema intestinal más equilibrado, sin necesidad inicial de recurrir a suplementos.
Mantener una hidratación adecuada y movimiento diario
A su vez, recomiendan beber suficiente agua facilita el tránsito intestinal, en especial cuando aparece el estreñimiento.
Cuando acudir al médico
"Aunque muchas molestias digestivas se resuelven con medidas de autocuidado, existen signos que justifican acudir a consulta médica. Dolor abdominal intenso o localizado que no cede, sangre en heces o heces negras, vómitos persistentes, fiebre, deshidratación, ictericia, pérdida de peso sin explicación o un deterioro claro del estado general requieren valoración profesional. Si los síntomas se mantienen y afectan a la vida diaria, resulta fundamental consultar con un especialista, ya sea de forma presencial o a través de videoconsulta, para obtener un diagnóstico preciso y pautas adaptadas a cada caso", concluye Azcárate.