Desde locales históricos con mesas de mármol hasta espacios modernos donde el cacao se trata como un producto gourmet, estas son las mejores chocolaterías de Barcelona para disfrutar cuando el frío aprieta. Clásicos de toda la vida que reconfortan el alma Granja Dulcinea (Carrer de Petritxol) Hablar de chocolate en Barcelona es hablar ...
Desde locales históricos con mesas de mármol hasta espacios modernos donde el cacao se trata como un producto gourmet, estas son las mejores chocolaterías de Barcelona para disfrutar cuando el frío aprieta.
Granja Dulcinea (Carrer de Petritxol)
Hablar de chocolate en Barcelona es hablar de Petritxol, y Dulcinea es uno de sus grandes iconos. Abierta desde 1941, conserva ese aire de granja tradicional donde el chocolate es espeso, intenso y se acompaña de churros, melindros o ensaimadas. Ideal para resguardarse de la lluvia tras un paseo por el Gòtic.
La Pallaresa Xocolateria Xurreria (Carrer de Petritxol)
Siempre animada, siempre auténtica. Su chocolate caliente con churros es uno de los más populares de la ciudad. Puede que haya cola, pero en los días fríos forma parte del encanto. Un lugar perfecto para empaparse de la esencia más clásica de Barcelona.
Granja M. Viader (Carrer d'en Xuclà)
Fundada en 1870 y conocida por ser la cuna del Cacaolat, esta granja es un refugio cálido en pleno Raval. Chocolate con nata, recetas tradicionales y un ambiente que invita a sentarse sin prisas mientras fuera cae la lluvia.
La Nena Chocolatería (Gràcia)
En el corazón de Gràcia, este local combina chocolate caliente, dulces caseros y un ambiente acogedor que recuerda a una casa de barrio. Es perfecta para una merienda tranquila en tardes frías, lejos del bullicio del centro.
Xurreria Trebol
Un clásico popular donde el chocolate se sirve como manda la tradición: caliente, espeso y acompañado de churros recién hechos. Ideal para una pausa reconfortante en días lluviosos.
CACAÓ Sampaka (Eixample)
Elegante y sofisticada, esta chocolatería eleva el cacao a la categoría gourmet. Aquí el chocolate caliente se presenta con matices y aromas que lo convierten en una experiencia sensorial. También es un buen lugar para llevarse tabletas y bombones artesanos.
CAUA Cacao Roasters
Para quienes buscan algo diferente. Trabajan el cacao desde el origen, con una filosofía artesanal y contemporánea. Su chocolate caliente es menos dulce, más intenso y perfecto para los amantes del cacao puro.
Be Chocolat (Born y Gòtic)
Dos locales céntricos y acogedores donde el chocolate se reinventa en forma de bebidas, postres y creaciones originales. Una parada ideal para entrar en calor entre visita cultural y compras.