Hay casas que, sin saber muy bien por qué, se sienten apagadas. No son feas, no están mal decoradas y tampoco les falta espacio… pero no invitan a quedarse. La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, no es un problema de presupuesto ni de estilo, sino ...
Hay casas que, sin saber muy bien por qué, se sienten apagadas. No son feas, no están mal decoradas y tampoco les falta espacio… pero no invitan a quedarse. La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, no es un problema de presupuesto ni de estilo, sino de pequeños errores de decoración muy comunes.
Uno de los errores más frecuentes es llenar la casa de muebles y objetos decorativos sin dejar respirar el espacio. Demasiados elementos compiten entre sí y generan ruido visual, lo que hace que la casa se vea más oscura y pequeña.
Cómo corregirlo:
Revisa cada estancia y pregúntate si todo lo que hay cumple una función o aporta algo. Retirar una mesa auxiliar, una silla que no se usa o varios objetos pequeños puede cambiar por completo la percepción del espacio. El vacío también forma parte de la decoración.
Una única luz central fuerte no ilumina bien una casa; al contrario, crea sombras y ambientes fríos. Este es uno de los errores que más apagan cualquier espacio, incluso los bien decorados.
Cómo corregirlo:
Apuesta por una iluminación en capas: una luz general, puntos de luz indirecta y alguna lámpara ambiental. Las luces cálidas suaves aportan claridad sin resultar agresivas y hacen que la casa se sienta acogedora incluso de noche.
Los tejidos influyen mucho más de lo que creemos. Cortinas gruesas, alfombras oscuras o sofás muy intensos absorben la luz y apagan el ambiente.
Cómo corregirlo:
Cambia o combina con textiles claros y ligeros. No hace falta renovar todo: a veces basta con unas fundas, cojines en tonos suaves o cortinas más translúcidas para que la estancia gane luminosidad al instante.
El color es un gran aliado, pero mal utilizado puede jugar en contra. Paredes muy oscuras, techos pintados en tonos intensos o demasiados colores diferentes en una misma estancia saturan el espacio.
Cómo corregirlo:
Crea una base neutra y clara, y reserva los colores más potentes para detalles. Si no quieres pintar, puedes introducir equilibrio a través de textiles, cuadros o elementos decorativos más suaves que compensen.
Un sofá demasiado grande, una mesa excesivamente pequeña o estanterías muy altas pueden descompensar visualmente una habitación y hacerla parecer más apagada.
Cómo corregirlo:
Observa las proporciones. A veces mover un mueble, cambiar su orientación o sustituir una pieza por otra más ligera visualmente mejora la circulación de la luz y la sensación de amplitud.
Los espejos pueden multiplicar la luz… o no servir para nada si están mal situados. Colocados en zonas oscuras o sin reflejar nada interesante, pierden su efecto.
Cómo corregirlo:
Coloca espejos cerca de ventanas o en paredes laterales que reciban luz natural. No hace falta que sean grandes ni muy decorativos; lo importante es lo que reflejan.
Mezclar estilos sin un hilo conductor suele apagar el conjunto. Cuando cada rincón parece contar una historia distinta, el espacio pierde armonía.
Cómo corregirlo: