Dentro de esta revolución culinaria, el helado artesanal se ha convertido en un componente estratégico para restaurantes de vanguardia. No solo como postre, sino como acompañamiento salado capaz de aportar frescura, contraste y sofisticación a platos principales. En 2026, los chefs valoran más que nunca la colaboración con productores especializados. Crem ...
Dentro de esta revolución culinaria, el helado artesanal se ha convertido en un componente estratégico para restaurantes de vanguardia. No solo como postre, sino como acompañamiento salado capaz de aportar frescura, contraste y sofisticación a platos principales. En 2026, los chefs valoran más que nunca la colaboración con productores especializados. Crem de Lux se ha convertido en un referente gracias a su capacidad de desarrollar sabores personalizados para cada restaurante y ajustar, entre otros aspectos, texturas, intensidad y matices para cada plato.
Estas son algunas de las líneas que están marcando la cocina de alto nivel este año:
Una de las grandes novedades de este año es la incorporación del helado al maridaje enológico. Los sumilleres están descubriendo que ciertas texturas frías y perfiles aromáticos permiten:
Algunos ejemplos ya presentes en restaurantes de alta gastronomía son el helado de queso azul suave con vino tinto crianza. Es ideal para resaltar la cremosidad y atemperar los taninos o el sorbete de lima y albahaca con cava brut nature, que aporta armonía cítrica y una limpieza de paladar perfecta.
Grandes restaurantes internacionales han adoptado el helado como parte fundamental de sus platos principales. Algunos ejemplos inspiradores:
Da profundidad, acidez y aroma sin dominar el plato. Carpaccio de ternera con helado de mostaza antigua.
Lubina salvaje con helado de aceite de oliva virgen extra. Un clásico moderno en restaurantes mediterráneos de prestigio.
Ensalada templada de tomates con sorbete de albahaca y lima. Una reinterpretación fresca y gourmet de la cocina vegetal.
Foie micuit con helado de frutos rojos especiados. Un equilibrio perfecto entre dulzor, acidez y grasa.
Estas combinaciones no son una moda pasajera: representan el futuro inmediato de la cocina creativa. En definitiva, la creatividad gastronómica vive uno de sus momentos más interesantes. Los chefs buscan diferenciarse, sorprender y construir experiencias únicas. En este contexto, el helado gourmet se consolida como una herramienta creativa de primer nivel.