El comienzo de un nuevo año es uno de los momentos más desafiantes para muchas personas. Los horarios habituales, la acumulación de trabajo, la dinámica familiar y la reorganización de la vida diaria pueden generar apatía, fatiga mental, dificultad para concentrarse e irritabilidad. Y en el peor de los casos, cronificarse ...
El comienzo de un nuevo año es uno de los momentos más desafiantes para muchas personas. Los horarios habituales, la acumulación de trabajo, la dinámica familiar y la reorganización de la vida diaria pueden generar apatía, fatiga mental, dificultad para concentrarse e irritabilidad.
Y en el peor de los casos, cronificarse en el llamado síndrome de burnout que da lugar a una sensación de agotamiento generalizado. "Tras un periodo de descanso o de cambios en la rutina, muchas personas experimentan síntomas que van desde la desmotivación hasta la fatiga mental o dificultades para dormir. Esto es normal, pero si se prolonga, puede afectar el rendimiento, la estabilidad emocional y la calidad de vida", explica Ana I. Ortiz, directora del Área de Salud de Farmasierra.
En esta línea, Ortiz ofrece una serie de recomendaciones para afrontar rutina con bienestar, e insiste en que "el abordaje debe ser integral y combinar diferentes estrategias". Por un lado, planificación gradual, es decir, retomar horarios, tareas y hábitos paso a paso, evitando saturarse. Además, apuesta por mantener hábitos saludables (sueño suficiente, alimentación equilibrada y actividad física regular para favorecer la energía y el estado de ánimo). Y en tercer lugar es esencial promover el autocuidado y desconexión, es decir, dedicar tiempo a hobbies, paseos al aire libre, meditación o técnicas de respiración.
Aparte de estas estrategias, los psicobióticos pueden actuar como un apoyo complementario. Se trata de probióticos específicos que influyen en el eje intestino-cerebro, un canal de comunicación bidireccional que conecta la microbiota intestinal con el cerebro mediante neurotransmisores, hormonas y el sistema inmune. Su influencia se traduce en la regulación de la respuesta al estrés, la mejora del estado de ánimo y la función cognitiva, aspectos clave al retomar la rutina.
En este contexto, la cepa Bifidobacterium longum 1714 se posiciona como una herramienta natural con evidencia clínica sólida. Los ensayos han demostrado que ayuda a modular la respuesta al estrés, mantener la estabilidad emocional y favorecer la concentración, la memoria y la energía mental, aspectos esenciales para retomar tareas laborales y personales después de un periodo de descanso.
"Disponer de soluciones naturales como los psicobióticos permite afrontar la rutina de manera más equilibrada, ayudando a mantener energía, motivación y claridad mental", concluye la doctora.