Esta verdura procede de la familia de la col, en la que también están incluidas el kale, las coles de Bruselas, el brócoli, la col lombarda y el repollo, aunque la mayoría de ellas desprenden un olor un poco fuerte cuando las ponemos a cocer y no invita mucho a ...
Esta verdura procede de la familia de la col, en la que también están incluidas el kale, las coles de Bruselas, el brócoli, la col lombarda y el repollo, aunque la mayoría de ellas desprenden un olor un poco fuerte cuando las ponemos a cocer y no invita mucho a ser probado, una vez que lo hacemos no nos arrepentimos. Aunque la coliflor guarda similitud con el brócoli al estar compuesta por pequeños ramilletes, si lo comparamos con el repollo o la col es como si fueran los pétalos de una flor, que tenemos que ir extrayendo. Al observar su tabla nutricional, el dato que más llama la atención es que este alimento está compuesto en su mayor parte por agua: "en 100 g de una porción comestible de este producto, 92,4 g se corresponden con agua", tal y como se contempla en la página web de la Fundación Española de la Nutrición (FEN). Lo que nos daría una pista de que es fácil de digerir, además de que también es bajo en calorías, tan solo contiene 3,1 g de hidratos de carbono y 2,2 g de proteínas. Además, es un comestible ideal para cuidar de nuestro sistema nervioso y muscular, ya que es rico en potasio (350 mg). Por otra parte, los 67 mg de Vitamina C "contribuyen a la protección de las células frente al daño oxidativo y mejora la absorción del hierro", señalan. A su vez los folatos (69 μg) favorecen la "formación normal de las células sanguíneas y al funcionamiento normal del sistema inmunitario", destacan.
Estás de suerte porque la coliflor está en temporada y continuará estándolo hasta abril, por lo que tienes tiempo de sobra para experimentar cocinando este producto tan versátil, que puede funcionar como un plato principal, un segundo plato o una guarnición y presentarse de diferentes maneras (rehogado, gratinado, rebozado, cocido, a la plancha, al vapor, etc.) sin que pierda de esencia. Para reducir la intensidad de ese olor desagradable que genera al cocerla y que procede de sus "compuestos azufrados", desde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recomiendan incorporar al agua en la que se va a cocer "un trozo de pan empapado en vinagre". Para que esta verdura se conserve en óptimas condiciones durante varios días aconsejan guardarla "en el frigorífico en una bolsa de plástico perforada y no lavarla hasta el momento de su consumo".
Estrenamos la sección de recetas de coliflor con un básico, un plato sencillo, fácil y que se prepara en un santiamén, como el que te traen en Cocina rico con Mari. Se trata de rehogar en la sartén la coliflor con el ajo y el pimentón. Podrás añadirle al refrito una cebolla, unas patatas cocidas y terminar tu plato con unos huevos cocidos y unos taquitos de jamón serrano picado. Eso dependerá del tiempo con el que cuentes para preparar la receta y del hambre que tengas en ese momento.
Coliflor al ajillo con pimentón
Ingredientes
Elaboración:
Extrae los ramilletes de la coliflor con un cuchillo y lávalos con agua. Luego pon una olla al fuego y cuando el agua comience a hervir, añade las hojas de laurel, una pizca de sal y los trozos de coliflor. Tapa el recipiente y deja que se cocine entre 5 y 7 minutos. Seguidamente, corta los ajos en trozos muy finos. Cuando la verdura esté lista, pásala para un cuenco y resérvala. Tras ese paso, echa un chorrito de aceite en una sartén, agrega los ajos y cuando comiencen a dorarse, añade el pimentón, remueve, agrega la coliflor, espolvorea una pizca de sal y de pimienta, vierte el zumo de limón por encima e incorpora un poco de caldo de cocción de la coliflor. Remueve de vez en cuando, echa el perejil o el cebollino, espera un par de minutos y apaga el fuego.
Para la siguiente receta cambia la sartén por el horno y prepara pequeñas delicatessen gratinadas, como si fuesen pequeñas porciones de pizza. Aunque en el vídeo de El Vecino Cocinero las rellenan de tomate frito y mozzarella, podrás utilizar los ingredientes que más te gusten o que tengas en ese momento a mano.
Coliflor al horno
Ingredientes
Elaboración:
Después de limpiar, lavar y cortar en rodajas gruesas la coliflor, coge un cuenco pequeño e introduce en su interior las especias que utilizarás en el aliño (sal, pimienta, ajo en polvo, cebolla en polvo, pimentón y aceite) y reserva. Coloca sobre una bandeja de horno previamente forrada los trozos de coliflor, píntalas por ambas caras con el aliño y hornéalas a 200 ºC con calor arriba y abajo durante 35 minutos. Una vez que haya transcurrido el tiempo pertinente, cúbrelas con el tomate, la mozzarella rallada y una mezcla de hierbas aromáticas de tu elección. Sube el horno a 220 ºC y gratínalas unos 5 minutos.
Siguiendo la estela del preparado anterior. Tomando una coliflor bien picada como base y añadiendo salvado de avena y unas especias variadas podrás hacer una pizza en pocos minutos sin tener que utilizar ningún tipo de harina, como muestran en el perfil de Puli Cocina.
Pizza de coliflor
Ingredientes
Elaboración:
Coloca los ramilletes dentro de la picadora para que queden con aspecto rallado. Mételos dentro de un bol, casca dos huevos, añade una pizca de sal, de pimentón, de perejil y ajo en polvo y de curri. Mezcla bien con una cuchara y agrega el salvado de avena, y extiende la masa sobre una bandeja de horno forrada. Espolvorea el queso rallado por encima y la horneas en la freidora de aire o en el horno durante 5 minutos. Cuando esté dorada, recúbrela con la salsa de tomate, las rodajas de mozzarella y tomate, y las aceitunas. Cocínala unos minutos más para que el queso se derrita.
Para cuando tengas antojo de rebozado, prueba con el plato que viene a continuación. No tendrás que recurrir a la carne o al pescado para que te quede rico porque conseguirás el mismo efecto con la coliflor. Tienes varias opciones quedarte solo con el rebozado y tomarla como si fuera un snack o añadirle una salsa para que esté más jugosa, tal y como se indica en recetas de casa LM.
Coliflor rebozada
Ingredientes
Elaboración:
Comienza preparando el rebozado mezclando la harina con el almidón de maíz, el orégano, sal, ajo, pimentón dulce, cebolla y remueve con un utensilio, y vierte el agua por encima. Hazlo poco a poco mientras vas removiendo hasta obtener una textura homogénea. Reboza la coliflor en esta mezcla y ve friendo cada ramillete en el aceite. Cuando estén dorados por ambas caras, colócalos sobre un papel de cocina para eliminar el exceso de aceite. Seguidamente, haz la salsa. Para ello coge otra sartén, echa un chorrito de aceite, los ajos picados, el kétchup, la salsa de soja, las semillas de sésamo, la miel y el azúcar. Remueve y cuando comience a hervir, añade la coliflor, mezcla bien para que se empape con la salsa y ya estaría listo para servir.
Si estás cansada de comer siempre lo mismo, dale un toque divertido a tu plato haciendo un pequeño trampantojo, ya que los ramilletes de coliflor troceados se convertirán en pequeños granos de arroz. Sigue los consejos de Casanova Cooks y atrévete a probarlo.
Arroz frito de coliflor
Ingredientes
Elaboración:
Después de cortar y lavar los ramilletes, sécalos bien con un paño, trocéalos con ayuda de una picadora y pásalos para un plato. Cocínalos dentro del microondas en intervalos de 40 segundos. A continuación, rehoga los ajos en un poco de aceite junto con el pimiento, la zanahoria y la cebolla, que tendrán que estar cortados muy finos. Haz sitio en la sartén para colocar un huevo, ve mezclándolo con el resto de ingredientes, incorpora la coliflor y los guisantes y saltea unos minutos más. Dale el toque final con la pimienta molida, la sal, la salsa de soja y el cebollino picado.
La coliflor también va muy bien con el bacalao acompañado de patatas cocidas y aderezado con un sofrito de ajo, cebolla y pimentón. Es una receta típica de Galicia, queda tierna, jugosa, alimenta y reconforta. En el canal de LA COCINA DE FRABISA te enseñan cómo prepararlo paso a paso.
Bacalao con coliflor
Ingredientes
Elaboración:
Córtala en trozos grandes y métela en un recipiente amplio junto con la verdura, las patatas peladas y cúbrelas de agua, añade un chorrito de vinagre y déjala en el agua unos minutos. Mientras tanto corta los ajos en láminas y las cebollas en juliana. Seguidamente, escurre la verdura, ponla dentro de una olla con las patatas, cúbrela de agua, espolvorea una pizca de sal, tápala y deja que se cocine hasta que esté tierna, cuando le queden pocos minutos para terminar la cocción, incorpora el bacalao. En este momento aprovecha para hacer el sofrito. Para ello pon una sartén al fuego, cubre el fondo con el aceite, agrega los ajos y la cebolla, un poco de sal y tendrá que estar ahí hasta que se poche, incorpora el pimentón dulce, remueve, agrega el agua de la cocción y una cucharada de vinagre. Cuando lo vayas a servir, coge una bandeja extiende en ella los ramilletes, la verdura, las patatas, el bacalao y cúbrelos con la ajada.
FOTO PRINCIPAL.: Foto de Louis Hansel en Unsplash.