Con la llegada de la primavera, muchas sentimos la necesidad de renovar el ambiente de casa. Más luz, más aire, más ligereza. Pero renovar no significa comprar muebles nuevos ni hacer grandes cambios. A veces, basta con mirar tu casa con otros ojos y hacer pequeños ajustes que transforman por ...
Con la llegada de la primavera, muchas sentimos la necesidad de renovar el ambiente de casa. Más luz, más aire, más ligereza. Pero renovar no significa comprar muebles nuevos ni hacer grandes cambios. A veces, basta con mirar tu casa con otros ojos y hacer pequeños ajustes que transforman por completo el espacio.
La primavera pide ligereza
Después del invierno, la casa suele arrastrar tejidos pesados, colores oscuros y ambientes más cerrados. El primer paso para actualizarla es aligerar visualmente.
Guarda mantas gruesas, fundas oscuras y cojines muy invernales. Sustitúyelos por textiles más ligeros, en tonos claros o naturales. Solo con ese gesto, el espacio respira de otra manera.
Los textiles son la forma más rápida y económica de renovar una estancia.
Cortinas más finas, cojines de algodón o lino, fundas claras para el sofá o una colcha ligera cambian por completo la sensación del hogar. No hace falta que todo combine a la perfección; basta con que la paleta sea coherente y luminosa.
Las plantas son sinónimo de primavera. Aportan vida, frescura y una sensación inmediata de renovación.
Si no eres experta, elige plantas resistentes o incluso flores naturales que puedas ir cambiando. Un ramo sencillo en la mesa del comedor o una planta en el baño ya hacen mucho más de lo que imaginas.
Antes de comprar nada, prueba a mover objetos de sitio.
Un jarrón que estaba en el salón puede funcionar mejor en el recibidor. Una bandeja del dormitorio puede dar vida a la mesa del comedor.
Reordenar es gratis y muchas veces más efectivo que comprar.
La decoración no es solo visual. Los olores también forman parte del ambiente.
Aromas cítricos, florales suaves o notas verdes evocan primavera y hacen que la casa se sienta más fresca. Velas, difusores o incluso ventilar más a menudo ayudan a renovar la energía del hogar.