Por qué una pequeña siesta vespertina te ayuda a 'reiniciar' el cerebro para rendir mejor

María Robert

Un estudio muestra cómo este hábito tan cotidiano ayudan a despejarse y a mejorar la capacidad de aprendizaje

16/02/2026

La práctica de dormir la siesta no está exenta de controversia. Muchos la defienden como un hábito beneficioso para la salud, mientras que sus detractores advierten de un n mayor riesgo de problemas de salud y un perjuicio para el sueño nocturno. En este debate, un nuevo estudio arroja luz ...

La práctica de dormir la siesta no está exenta de controversia. Muchos la defienden como un hábito beneficioso para la salud, mientras que sus detractores advierten de un n mayor riesgo de problemas de salud y un perjuicio para el sueño nocturno. En este debate, un nuevo estudio arroja luz al tema y parece inclinar la balanza hacia un lado: una cabezadita por la tarde puede ayudar al cerebro a recuperarse y mejorar su capacidad de aprendizaje.

En el estudio, publicado a finales de enero en la revista NeuroImage, investigadores del Centro Médico de la Universidad de Friburgo (Alemania), los Hospitales Universitarios de Ginebra (HUG) y la Universidad de Ginebra (UNIGE) demuestran que una simple siesta basta para reorganizar las conexiones entre las neuronas, de modo que la nueva información se pueda almacenar con mayor eficacia. Hasta ahora, estos efectos solo se conocían tras una noche de sueño completo. Por lo tanto, estos hallazgos señalan que un breve periodo de sueño puede aliviar el estrés del cerebro y prepararlo para el aprendizaje, un proceso que podría ser especialmente beneficioso en situaciones de alta carga de trabajo.

"Nuestros resultados sugieren que incluso los periodos cortos de sueño mejoran la capacidad del cerebro para codificar nueva información", afirma el profesor Christoph Nissen, director del estudio durante su etapa como director médico del centro del sueño del Departamento de Psiquiatría y Psicoterapia del Centro Médico de la Universidad de Friburgo (Alemania).

¿Qué sucede en el cerebro durante una siesta?

El cerebro está constantemente activo durante el día: se procesan nuevas impresiones, pensamientos e información, fortaleciendo las conexiones entre las neuronas (sinapsis). Estas conexiones sinápticas fortalecidas constituyen una base neuronal importante para los procesos de aprendizaje. Sin embargo, también conducen a la saturación, por lo que la capacidad del cerebro para aprender disminuye aún más con el tiempo. El sueño ayuda a regular esta actividad excesiva, sin perder información importante. "El estudio demuestra que este 'reinicio sináptico' puede ocurrir con tan solo una siesta por la tarde, liberando espacio para la formación de nuevos recuerdos", apunta Nissen.

"El estudio nos ayuda a comprender la importancia de incluso los periodos cortos de sueño para la recuperación mental", añade el profesor Kai Spiegelhalder, jefe de la Sección de Investigación Psiquiátrica del Sueño y Medicina del Sueño del Departamento de Psiquiatría y Psicoterapia del Centro Médico Universitario de Friburgo. Así pues, "una siesta corta puede ayudar a pensar con más claridad y a seguir trabajando con concentración".

En concreto, el grupo examinó a 20 adultos jóvenes sanos que tomaron una siesta o permanecieron despiertos durante dos tardes. La siesta de la tarde duró un promedio de 45 minutos. Dado que no es posible realizar mediciones directas de las sinapsis en humanos sanos, el equipo de investigación utilizó métodos no invasivos establecidos, como la estimulación magnética transcraneal (EMT) y el electroencefalograma (EEG), para extraer conclusiones sobre la fuerza y ​​la flexibilidad de las sinapsis.

Los resultados mostraron que, tras la siesta, la fuerza general de las conexiones sinápticas en el cerebro se redujo, lo que indica el efecto restaurador del sueño. Al mismo tiempo, la capacidad del cerebro para formar nuevas conexiones mejoró significativamente. Por lo tanto, el cerebro estaba mejor preparado para aprender nuevos contenidos que tras un período de vigilia igualmente prolongado.

Beneficios y perspectivas cotidianas

El estudio proporciona una explicación biológica de por qué las personas suelen rendir mejor después de una siesta. Especialmente en profesiones o actividades que requieren un alto nivel de rendimiento mental o físico, como la música, los deportes o áreas críticas para la seguridad, una siesta podría ser útil para mantener el rendimiento. "Una siesta puede mantener el rendimiento bajo alta demanda", afirma el profesor Nissen.

Sin embargo, los investigadores enfatizan que los problemas ocasionales de sueño no conducen automáticamente a una disminución del rendimiento. En el trastorno de insomnio crónico, en particular, los sistemas reguladores del sueño-vigilia están prácticamente intactos; más bien, predominan las preocupaciones y el comportamiento desfavorable durante el sueño-vigilia. En estas situaciones, la terapia cognitivo-conductual para el insomnio (TCC-I) es más útil que los somníferos, ya que estos últimos pueden interrumpir los procesos naturales de recuperación del cerebro y provocar dependencia.

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