Uno de los mitos más extendidos es que la grasa debe eliminarse de la dieta. Sin embargo, la nutricionista aclara que no todas las grasas son iguales. "Cuando hablamos de grasa, es fundamental diferenciar el tipo que consumimos", explica. Las grasas saludables, ricas en grasas insaturadas, presentes en alimentos como ...
Uno de los mitos más extendidos es que la grasa debe eliminarse de la dieta. Sin embargo, la nutricionista aclara que no todas las grasas son iguales. "Cuando hablamos de grasa, es fundamental diferenciar el tipo que consumimos", explica. Las grasas saludables, ricas en grasas insaturadas, presentes en alimentos como el aceite de oliva virgen extra, los frutos secos, las semillas o el pescado, "son necesarias y recomendables para la salud general y, especialmente, para la salud cardiovascular".
En cambio, las grasas saturadas y las grasas trans sí deberían consumirse con moderación. "Las encontramos sobre todo en la grasa visible de los alimentos de origen animal, que conviene retirar en la medida de lo posible, así como en la bollería, la galletería y muchos productos ultraprocesados", señala Sánchez. Aun así, insiste en que "la grasa, en sí misma, es un nutriente saludable cuando se elige bien".
¿El pan engorda?
Otro de los grandes clásicos en nutrición es el pan. "El pan no engorda; quienes engordamos o adelgazamos somos las personas en función del exceso o no exceso calórico", afirma la especialista.
Eso sí, recomienda apostar por pan de calidad, preferiblemente integral y de fermentación lenta. Además, recuerda que los hidratos de carbono se digieren con facilidad y no generan una saciedad prolongada. "Por eso es interesante acompañar el pan con alimentos ricos en proteínas o grasas saludables, para que la sensación de saciedad dure más tiempo", añade.
¿Es obligatorio hacer cinco comidas al día?
La idea de que hay que comer cinco veces al día tampoco es una norma
universal. "No es obligatorio", aclara Eider Sánchez. "Lo importante es
que la alimentación se adapte al estilo de vida, a los gustos y a los
horarios de cada persona".
En algunos casos, repartir la ingesta en más comidas puede ser útil. "Hay personas a las que hacer un `hamaiketako' o una merienda les ayuda a no llegar con demasiada hambre a la comida o la cena", explica. Sin embargo, insiste en que "no es una obligación ni una regla válida para todo el mundo".