Las cuñas de queso, los untables o las tarrinas de queso fresco ilustran muy bien esta situación. Desconfía de aquellas que tengan numerosos ingredientes y fíate de las que estén compuestas, principalmente, por leche, cuajo, sal y fermentos lácticos. Existen variedades que añaden otros ingredientes, como el ácido láctico, ...
Las cuñas de queso, los untables o las tarrinas de queso fresco ilustran muy bien esta situación. Desconfía de aquellas que tengan numerosos ingredientes y fíate de las que estén compuestas, principalmente, por leche, cuajo, sal y fermentos lácticos. Existen variedades que añaden otros ingredientes, como el ácido láctico, que tal y como explica la nutricionista Blanca Nutri en su vídeo de Instagram, "es un acidulante que no causa ningún efecto secundario", el coagulante microbiano y el ácido cítrico que "es un regulador del sabor y tampoco no hay ningún problema" y el E202 es el "sorbato potásico y no produce ningún efecto secundario". La experta que algunos quesos rallados contienen "fécula de patata, que no es lo ideal, pero para tomar de vez en cuando está bien". En el caso de los quesos que ya vienen rallados, sustitúyelos por una cuña de queso y rállala en casa, así no solo te servirá para una elaboración nada más y podrás incluirlo en tus ensaladas, platos de pasta, pizzas, hacer un bocadillo o echárselo a la carne rellena o al hojaldre. Además, al ir cortándola bajo demanda se conservará mejor que dentro de un paquete que ya trae el queso troceado.
Por otra parte, cuando estamos delante de la nevera dedicada a los yogures en el supermercado hay infinidad de propuestas, pero algunas son más saludables que otras. Conviene fijarse en su composición, son preferibles los que tengan pocos ingredientes, principalmente leche entera y fermentos lácticos, y hay que revisar la cantidad de azúcar: "más o menos el 4 o el 5% de la cantidad de azúcar que aparece en el etiquetado proviene de la lactosa, que es el azúcar natural de la leche y todo lo que suba de ahí son azúcares añadidos", informan en el videotutorial de Sofix FisioDietetic, perteneciente a la fisioterapeuta, osteópata y dietista, Sofía Sánchez. En él también aporta detalles interesantes acerca de otras variedades, como la del yogur griego, "que está compuesto por leche de oveja o cabra, aunque algunas veces contiene leche de vaca. Es más cremoso y espeso, se eleva la grasa y su valor energético. Por lo tanto, para una dieta de bajada de grasa no sería lo más recomendable". Como no siempre es posible consumir los yogures naturales enteros debido a una intolerancia a la lactosa o porque se sigue una dieta vegetariana o vegana, opta por los que tengan el coco o soja como base. En cuanto a las bebidas vegetales, selecciona las que no incorporen azúcares añadidos y comprueba que el azúcar que presentan provenga del producto en sí.
Otro ejemplo bastante llamativo lo encontramos en las tabletas de chocolate, que, aunque algunas incluyen en su parte externa que están libres de azúcares, tendrás que revisar la etiqueta porque pueden estar encubiertos llamándose de otra forma (edulcorantes). Cuanto más alto sea el porcentaje de cacao mejor producto será. Descarta las que tengan aromas artificiales, grasas vegetales y aditivos, según indican la nutricionista Fátima Japón en la web de sabervivirtv. En lo que respecta al cacao en polvo, apuesta por aquel que sea 100% cacao.
A la hora de elegir la pechuga de pavo en lonchas es importante que tenga un porcentaje alto del producto, pero este dato no es suficiente, ya que, aunque venga detallado en el envase, es preferible revisar con detenimiento su composición. Evita las que lleven aditivos, como "los nitritos, que puedes encontrarlos como nitrito sódico o bien E-249 AL E-252. Los nitritos aumentan la inflamación y son considerados potenciales sustancias cancerígenas", así como también los "carragenatos o el E-407 que provocan inflamación" y los "fosfatos, como el trifosfato sódico o el E-451, ya que en grandes cantidades pueden provocar problemas digestivos e hiperactividad", según informan desde vivecomiendo, de la nutricionista María Malet Viladomiu.
Mantequilla o margarina, ¿cuál es mejor? Como bien comparte, la nutricionista Raquel Capel en su canal raquelwellness.nutricion: "Ambas tienen un uso común y una composición parecida, pero son totalmente distintas. La margarina surge a partir de ácidos grasos vegetales a los que se añaden aditivos para enriquecerla. Algunas de ellas pueden contener grasas trans". Por su parte, la mantequilla procede de "la leche de la vaca y otras especias, a la que se le puede añadir sal o no. En su composición contiene grasas saturadas, vitamina A y D y algunos minerales, como el fósforo y el calcio", informa.
"¿Son saludables o no? Si tenemos en cuenta su alto contenido calórico, el alto contenido en grasa y la consumimos de forma habitual, estaríamos desplazando el consumo de grasa de otras fuentes que son saludables para nosotros. Por lo tanto, si queréis consumirlas adelante, pero con un consumo muy puntual", aclara.
Cuando vayas a comprar huevos revisa el código de barras que traen en su cáscara. Los que comienzan por 0 se corresponden con los huevos ecológicos. Esto significa que "las gallinas han crecido en libertad y comen pienso de agricultura ecológica", indican en el vídeo de adrianmuriacoach, de la mano de Adrián Muria, especializado en nutrición y entrenamiento online. Los que tengan el número 1 también se corresponden con "gallinas criadas en libertad, comen pienso, pero no ecológico". Por último, los que contengan la numeración 2 o 3, "en el caso del 2 están criadas en el suelo, pero con un pienso de baja calidad y el 3 es el que maltrata al animal porque la gallina está en una jaula y el pienso es de muchísima menos calidad que los anteriores", asegura.
A la hora de elegir el pan, la mejor opción es la de adquirirlo en una panadería de confianza o hacerlo uno mismo en casa. Pero cuando no es posible ninguna de las dos, Blanca Nutri aconseja adquirir los que están hechos con harina integral porque "en los supermercados no hay panes que tengan un proceso largo de fermentación, la fermentación que tienen es de media hora o una hora. Algo más de fibra van a tener". Otra de las indicaciones que la experta a las que hace referencia es a la diferencia que existe entre la masa madre activa e inactiva: "la inactiva se ha sometido a un proceso de pasteurización y la diferencia entre ellas es que la inactiva se utiliza nada más que como acidulante y es baja en ph de la masa, y hace que se conserve mejor durante más tiempo".
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