La edad en que empiezan los sofocos va desde los 45 a los 55 años, "o incluso durante la perimenopausia, periodo justo anterior a la menopausia (antes de los 45 años)", especifican a esvivir.com sus expertas. Ahora bien, es importante destacar que todas las menopausias son diferentes, por tanto, cada mujer puede experimentar diferentes ...
La edad en que empiezan los sofocos va desde los 45 a los 55 años, "o incluso durante la perimenopausia, periodo justo anterior a la menopausia (antes de los 45 años)", especifican a esvivir.com sus expertas. Ahora bien, es importante destacar que todas las menopausias son diferentes, por tanto, cada mujer puede experimentar diferentes síntomas y en diferentes intensidades.
Tipos de sofocos
Después de comer
Estos sofocos suelen ocurrir poco después de una comida y pueden estar relacionados con cambios en el metabolismo y la digestión durante la menopausia. Pueden ser especialmente molestos para algunas mujeres, ya que interfieren con la vida cotidiana.
Nocturnos
Suelen ser los más frecuentes en mujeres dentro de la menopausia. Según las expertas de Flavia, pueden interrumpir el sueño y causando sudoración excesiva. Estos episodios pueden resultar en insomnio y fatiga durante el día, lo que afecta negativamente la calidad de vida. "Las mujeres que experimentan sofocos nocturnos a menudo se despiertan empapadas en sudor y con dificultades para volver a conciliar el sueño, lo que puede afectar negativamente su calidad de vida".
Sofocos vasomotores
Se caracterizan por una sensación repentina de calor en la parte superior del cuerpo, que puede extenderse al cuello y la cara. "Estos sofocos pueden desencadenarse por factores como el estrés, la ansiedad, el consumo de alcohol o la cafeína", destacan.
Su duración puede variar: desde unos pocos segundos hasta varios minutos. Los sofocos vasomotores pueden ser especialmente molestos durante el día, ya que pueden ocurrir en cualquier momento y lugar.

Emocionales
Se relacionan con los cambios de humor durante la menopausia. Pueden manifestarse como oleadas de calor repentinas que coinciden con momentos de estrés, ansiedad o irritabilidad.
Cuándo acudir al médico y cómo tratarlos
Cuando interfieren de forma algo más exagerada en la vida diaria es cuando se recomienda acudir al médico. Para las expertas, una recomendación ginecológica es clave en el manejo de los síntomas de la menopausia, por lo que es recomendable tener al menos las dos visitas anuales con tu ginecólogo.
Respecto a los tratamientos, en líneas generales existen tratamientos rigurosos y contrastados para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida de las mujeres en menopausia. Todo tratamiento médico para tratar síntomas graves debe ser recomendado y prescrito por un ginecólogo.
Cuidar la dieta
Evitar alimentos picantes, cafeína y alcohol, que pueden desencadenar sofocos en algunas mujeres. Optar por una dieta equilibrada rica en frutas, verduras y alimentos ricos en calcio y magnesio.
Gestión del estrés
Es necesario establecer practicar técnicas de relajación como la meditación, "el yoga o la respiración profunda puede ayudar a reducir la frecuencia de los sofocos y mejorar el bienestar general", apuntan.
Descanso adecuado
Mantener un horario regular de sueño y crear un ambiente propicio para dormir puede ayudar a minimizar los sofocos nocturnos y mejorar la calidad del sueño.
Otros síntomas a experimentar durante la menopausia
• Pérdida de deseo sexual
• Cambios ciclos menstruales
• Sofocos
• Alteración del sueño
• Aumento de peso
• Cansancio y fatiga
• Cambios de humor
• Sudoración nocturna
• Dolor de articulaciones
• Sequedad vaginal
• Cambios en los senos
• Dolor pélvico y lumbar
• Dolor de pezón
• Cambio en el flujo
• Dolor de ovarios