Ensalada templada de lentejas, calabaza y queso fetaLas lentejas cocidas son una base maravillosa porque aportan proteína vegetal, hierro y saciedad real. Si las mezclas con calabaza asada en dados y el contraste salado del queso feta, tienes un plato completo que funciona como comida principal. Es perfecta para preparar ...
Las lentejas cocidas son una base maravillosa porque aportan proteína vegetal, hierro y saciedad real. Si las mezclas con calabaza asada en dados y el contraste salado del queso feta, tienes un plato completo que funciona como comida principal. Es perfecta para preparar en cantidad y repetir al día siguiente sin perder sabor.
Ingredientes:
Lentejas cocidas
Calabaza asada en dados
Cebolla morada en tiras finas
Queso feta desmenuzado
Semillas (calabaza o girasol)
Aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta
La combinación de lo templado con lo cremoso del feta hace que no parezca una ensalada "de dieta", sino un plato reconfortante y equilibrado.
Esta es ideal para una cena ligera pero nutritiva. Las espinacas frescas reciben el calor de los champiñones salteados y se ablandan ligeramente, creando una textura muy agradable. El huevo aporta proteína y una cremosidad natural que hace que no necesites casi aliño.
Ingredientes:
Espinacas frescas
Champiñones laminados
1 huevo (poché o a la plancha)
Ajo picado
Aceite de oliva
Sal y pimienta
Saltea los champiñones con el ajo, colócalos sobre las espinacas y añade el huevo encima. Sencilla, rápida y muy saciante.
El arroz integral es perfecto cuando necesitas energía sostenida sin sensación de pesadez. Mezclado con verduras asadas y un toque crujiente de frutos secos, se convierte en un plato completo que puedes llevar al trabajo o dejar preparado con antelación.
Ingredientes:
Arroz integral cocido
Calabacín asado
Pimiento asado
Berenjena asada
Nueces o almendras tostadas
Aceite de oliva
Un toque de limón
Es una ensalada que estabiliza el hambre y evita los bajones de media tarde. Además, aprovecha restos de verduras del horno.
Cuando necesitas algo más proteico, el pollo es un gran aliado. Si lo combinas con manzana ligeramente salteada y una vinagreta suave de mostaza, obtienes un contraste dulce-salado muy agradable.
Ingredientes:
Pechuga de pollo a la plancha en tiras
Hojas verdes (rúcula o mezcla variada)
Manzana en láminas finas
Mostaza suave
Miel
Aceite de oliva
Sal
Es una opción muy práctica para esos días en los que quieres algo rápido pero no pesado.
Los garbanzos salteados con especias suaves aportan carácter y mucha saciedad. Es una alternativa vegetal ideal para quienes buscan reducir proteína animal sin perder energía.
Ingredientes:
Garbanzos cocidos
Espinacas frescas
Tomate seco hidratado
Comino o pimentón dulce
Aceite de oliva
Sal
Opcional: yogur natural o tahini
Saltea ligeramente los garbanzos con las especias y mézclalos con el resto. El contraste entre el calor y las hojas verdes es delicioso.
Las ensaladas templadas tienen algo muy interesante: combinan la frescura de lo vegetal con la sensación de confort que aporta el calor. Muchas veces asociamos comer saludable con frío y rápido, pero no tiene por qué ser así. Añadir un elemento templado mejora la digestión, aumenta la saciedad y convierte una ensalada en un plato que realmente apetece. Además, permiten aprovechar sobras y simplificar la cocina diaria. Porque alimentarte bien no es solo cuestión de calorías o nutrientes. También es cómo te sientes después de comer. Y cuando un plato te reconforta sin pesarte, sabes que has acertado.