Las propiedades del ginseng te ayudan a mejorar tu fatiga

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by Carmen Reija - farmaceutica y divulgadora sanitaria
El ginseng se utiliza desde hace muchos años para el tratamiento de la fatiga pues presenta una actividad estimulante adecuada para ello. Pero tiene efectos secundarios que pueden ser perjudiciales para tu salud. Consulta a tu médico.
 

Originaria de China y Corea, donde se conoce como "hierba real", su nombre científico es Panax ginseng, (panax significa curar en griego) aunque se conoce como ginseng. Existen numerosas especies orientales y/o americanas con denominaciones diferentes: ginseng coreano, americano, chino, etc. con distinta composición química, lo que provoca una variabilidad en sus propiedades terapéuticas.

Botánicamente, es una pequeña planta herbácea cuyo fruto es una baya roja. En fitoterapia se utilizan las raíces de las plantas tras 4 o 6 años de cultivo. Dichas raíces pueden ser blancas (inmediatamente tras la recolección), marrones (tras ser desecadas) o rojas (al ser tostadas al vapor y con propiedades más acentuadas).

Entre los numerosos principios activos presentes en el ginseng, podemos destacar: saponósidos (ginsenósidos), glúcidos (maltosa, fructosa, almidón, etc.), vitaminas (C y varias del grupo B), fitoestrógenos, aminoácidos, péptidos, aceite esencial, betacarotenos, minerales (aluminio, sodio, calcio, fósforo, silicio, etc.). Para que el producto obtenido sea eficaz, la concentración de ginsenósidos debe ser superior al 4%, que estaría presente en los ejemplares más viejos.

Las propiedades terapéuticas descritas para el ginseng son excesivamente amplias y no todas han sido reconocidas por la medicina tradicional. Se considera que mejora la resistencia al estrés, reduce el cansancio, da sensación de vitalidad, aumenta la memoria, facilita el aprendizaje y es afrodisíaca. Esta amplitud lo ha convertido en un producto de elección por parte de los usuarios cuando sienten agotamiento físico y psicológico.

Debe usarse bajo prescripción del especialista, que lo suele aconsejar en situaciones que cursan con cansancio, astenia, fatiga general, estrés, agotamiento físico e intelectual o fatiga crónica, pues aumenta los reflejos y revitaliza, mejorando el estado físico de jóvenes y ancianos.

Se considera que carece de toxicidad aguda, pero el inicio del consumo debe hacerse poco a poco, porque puede causar dolores de cabeza y malestar general. Un exceso provoca nerviosismo, imposibilidad de dormir, náuseas, cifras elevadas de tensión arterial, urticaria, dolor de estómago y cabeza, tensión muscular y diarrea. En las mujeres puede causar, además, dolor de mamas y metrorragias. A largo plazo, se presentan efectos secundarios similares a los de la sobredosis por corticoides, lo que implica que no puede consumirse de manera habitual.

No debe combinarse con cafeína u otros excitantes, antidepresivos, tratamientos hormonales, antipsicóticos o estimulantes del SNC. No se debe administrar a niños, ni en embarazo y lactancia. No usar en insomnes, enfermos de tiroides, ni en hipertensos o pacientes con trastornos cardíacos porque afecta a la tensión arterial. Por su contenido en fitoestrógenos, las mujeres no deben abusar de su consumo. Tampoco se debe tomar antes de ir a dormir.

¡Cuidado con lo que compras!, pues pueden ser mezclas inadecuadas de varias raíces diferentes, lo que provocaría en tu organismo efectos no deseados. ¡Pregunta siempre a un especialista y acude a centros con garantía sanitaria!