5 propiedades fundamentales del magnesio

Responsive image

17-10-2020 by Carmen Reija- farmacéutica y divulgadora sanitaria
Es un mineral de gran importancia para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Podemos encontrarlo en varios alimentos de uso habitual que debemos consumir para mantener un nivel estable en nuestro organismo. Consulta a tu médico.
 

Los últimos estudios realizados señalan que el magnesio es un elemento imprescindible para el funcionamiento adecuado de nuestro organismo. Esta situación ha provocado un aumento de las investigaciones para conocer su mecanismo de actuación.

El interés del magnesio se centra en que interviene en muchas reacciones enzimáticas imprescindibles para el buen funcionamiento del organismo. Entre sus funciones, podemos destacar:

1-Coopera en la transmisión nerviosa y muscular

2-Mejora los estados de ansiedad por su actividad a nivel de la transmisión nerviosa. Se ha relacionado con la reducción de los síntomas asociados al estrés y la ansiedad.

3-Favorece la salud de nuestras arterias.

4-Actúa a nivel hormonal, reduciendo los síntomas de la premenopausia.

5-Ayuda a la fijación del calcio en los huesos por lo que mejora el mantenimiento de su buen estado.

De manera general, los alimentos de consumo habitual aportarían una suficiente proporción de magnesio. Pero, como su absorción se sitúa solamente entre el 30 y el 40 % de lo que ingerimos, la cantidad diaria que necesitamos se ve reducida y debemos introducirlo en nuestra dieta en una mayor proporción.

Su carencia puede provocar varias alteraciones funcionales que incluyen:

-Irritabilidad excesiva.

-Cambios de humor sin explicación.

-Reducción de los reflejos, lo que resulta peligroso cuando realizamos actividades que requieren total control como conducir.

-Descoordinación muscular.

-Diarreas y vómitos que, normalmente, se confunden con otros procesos y no pueden ser tratados adecuadamente.

Son muchos los alimentos que contienen magnesio. Destacarían: frutos secos (almendras, pipas de girasol, avellanas o nueces), cereales (trigo, arroz, centeno), cacao, gambas, leche y sus derivados y legumbres (lentejas, habas, etc.). También aparece en la composición de algunas aguas minerales que puedes reconocer si lees con calma las etiquetas.

Resulta más sencillo de lo que parece conseguir ingerir la cantidad diaria recomendada por medio de la alimentación. Te proponemos: un vaso de leche con cacao y cereales, un plato de lentejas con vegetales, una ensalada (lechuga, tomate, cebolla, zanahoria, pimiento rojo y nueces), un revuelto de gambas y ajetes o un buen filete de ternera con guisantes cocidos.

Si en tu dieta se presenta una carencia de este mineral o su absorción no resulta adecuada, puede mejorar la situación con la administración de los denominados complementos alimentarios. Normalmente son productos naturales que pueden presentarse solos o combinados con otros minerales y/o vitaminas y que puedes adquirir en centros especializados (farmacias, herboristerías, etc.) Su función es recuperar el tono muscular, restaurar los minerales perdidos y aportar energía y bienestar.

En todo caso, son productos que deben ser recomendados por los especialistas y no deben ser consumidos sin control sanitario. Consulta a tu farmacéutico o a tu médico de familia si percibes que tu dieta tiene bajo contenido en magnesio o notas algún síntoma relacionado con ello.